Luego de unos 9 meses de proceso, el Senado de Brasil aceptó que la presidente Dilma Rousseff sea destituida del cargo, ello con una votación total de 60 a favor y unos 20 en contra.
Cabe indicar que la ahora ex presidenta enfrentaba cargos por manipulación de cuentas, con lo que la era del Partido de los Trabajadores -13 años- llegó a su fin.
De acuerdo con medios internacionales la votación se enfrascó en un ambiente de tensión, debido a que se dieron dos peticiones: Si era culpable de los crímenes de responsabilidad de los que se la acusó y debía perder su cargo, y si, en consecuencia, debía ser inhabilitada para el ejercicio de cualquier función pública por un plazo de ocho años.
Es preciso indicar que Dilma Rousseff fue acusada de emitir decretos que alteraron el presupuesto a espaldas del Congreso y de tomar préstamos de la banca pública para el gobierno también sin autorización parlamentaria, con la presunta intención de esconder el déficit de los últimos años y asegurarse la reelección en 2014.
Con información de La Nación
