Berenice Martínez
El director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Roberto Ramírez de la Parra, aclaró que en la Sierra Norte de Puebla fue muy difícil predecir la tragedia que ocasionó la tormenta tropical “Earl” pues en esta zona del territorio nacional habitan muchas personas y el fenómeno abarcó varios lugares del país.
Explicó que prever desastres climatológicos es muy complicado, sobre todo porque las intensas lluvias entraron por la parte sureste del país pasando por cuatro estados, Campeche, Tabasco, Veracruz y al final arribó a Puebla por lo que en 24 horas no dio tiempo de evacuar a los pobladores.
Al ser cuestionado, el titular de Conagua insistió en la complejidad que implica desalojar en tan poco tiempo a cientos de personas de sus hogares a fin de prevenir episodios como el que afectó al estado de Puebla con las 41 muertes, los daños a viviendas, escuelas, carreteras y puentes.
“No es una cuestión fácil, aquí lo que hay que hacer es que la gente reaccione y que sea la que al oír los avisos de Protección Civil sea la que acuda precisamente a la gente de Protección Civil para que pueda irse a un albergue”, declaró en entrevista.
Roberto Ramírez advirtió que mucha gente habita zonas de alto riesgo como laderas y ríos, peligro que conocen los pobladores y que en este caso ellos mismos deben buscar un lugar diferente para vivir y con ello evitar tragedias, además de evitar cultivar en montañas que provocan deslave de cerros.
Indicó que en la parte alta de Puebla llueve en abundancia como en Tabasco y que por eso los habitantes deben atender las recomendaciones de las autoridades adecuadas, en tanto que el gobierno del estado necesita verificar las zonas de alto riesgo y ver la forma de ayudar a los pobladores.
