El secretario de Salud recordó casos como los sanatorios de Izúcar de Matamoros, Cuetzalan, Tetela de Ocampo y Zacapala, que estaban semiterminados, y aunque estaban construidos, no tenían equipo médico ni personal, y tampoco se había destinado gasto operativo.
Casi 50 millones de pesos tuvo que invertir la administración morenovallista para el rescate y rehabilitación de seis hospitales inoperantes que le heredó la gestión de Mario Marín Torres, reveló Jorge Aguilar Chedraui.
En entrevista con CAMBIO, el titular de la Secretaría de Salud destacó que tras 16 meses, dichos nosocomios ya están operando y en proceso de ser acreditados y certificados por el gobierno federal.
Aguilar Chedraui realizó una evaluación del trabajo que se ha hecho en los hospitales, y de pasó apuntó la forma en que les fueron heredados. Los nosocomios de Izúcar de Matamoros, Cuetzalan, Tetela de Ocampo y Zacapala estaban semiterminados, y aunque estaban construidos, no tenían equipo médico ni personal, y tampoco se había destinado gasto operativo. El colmo, dijo, fue que en algunos casos ni siquiera tenían autorización de la Secretaría de Salud federal para empezar a funcionar.
El secretario de Salud estatal prefiere evitar hablar del pasado y se concentra en destacar las labores que realiza su dependencia, como los trabajos de acreditación y certificación que se han realizado, pero es imposible no tomar la herencia marinista como punto de partida.
“El caso del Hospital del Norte es un ejemplo extraordinario de lo que se ha hecho. Es un hospital ejemplo de lo que no debería de hacerse: un hospital grande, nuevo, vacío, sin médicos, sin enfermeras; no tenía medicamentos, no había procesos, no había orden, no había sistema. Nos ponemos trabajar con él y vamos a certificarlo a corto plazo. Será el primer hospital certificado de la SSA estatal”.
La inversión realizada hasta el momento por la dependencia en el Hospital General del Norte, es de 18.4 millones de pesos. De ahí, para rescatar y rehabilitar el hospital de Tulcingo se tuvo que hacer una inversión de 24.25 millones, para el de Cuetzalan un millón 520 mil pesos, Tetela un millón 360 mil, Izúcar un millón 831 mil, y para el de Zacapala un millón 732 mil pesos.
La inversión sólo es para infraestructura, pues además se tuvo que invertir para la contratación de personal médico y administrativo, equipo y medicamentos, por lo que no hay una cuantificación exacta del monto total que costó poner en marcha los hospitales.
-¿Qué se está haciendo para mejorar los hospitales? Sobre todo por cómo les fueron heredados.
-Lo importante ahora es dar servicios de calidad. Ésa es la tarea en la que nos hemos enfocado, y el trabajo tiene tres o cuatro vertientes. Una de ellas con la acreditación y certificación de hospitales. Estamos acreditando hasta los procesos distintos a los médicos.
-¿Esto no se hizo en el sexenio pasado?
-Arrancamos la administración del gobernador Moreno Valle con menos de la mitad de las 544 unidades médicas acreditadas. La acreditación consiste en revisar y valorar los distintos aspectos, desde infraestructura, el equipo e instrumental, el medicamento, el recurso humano y el proceso de atención medica. Nuestro proyecto es certificar el 95 por ciento de unidades de primer nivel al finalizar el año. En cuanto a hospitales, menos de la cuarta parta estuvieron acreditados. Ahí vamos a avanzar para tener el 75 por ciento hacia final de este año también.
-¿Se realizará certificación y acreditación al mismo tiempo?
-No. La certificación es ante la Secretaría de Salud federal. Es un proceso muy riguroso. Llega personal a realizar auditorías, a revisar las instalaciones, el equipo y platican con la gente y médicos, enfermeras, y en función de la calificación se pasa o no. Además, se están certificando los procesos médicos. Ésta se hace ante el consejo de salubridad general. El consejo es un órgano colegiado, está Salud federal, está el IMSS, el ISSSTE, academias y colegios, y hasta universidades. Y es el órgano que otorga el máximo reconocimiento de calidad que puede haber en el país. Los criterios que ocupa este consejo de salubridad es el mismo que utiliza la Joint Commission, que es un órgano internacional que da estándares de calidad a todos los países. Los órganos colegiados de cada país lo adoptan. Vamos a trabajar para certificar los más importante en el estado: el Hospital del Norte, el Hospital General de Zacatlán, y el próximo año otros más, como el de Izúcar de Matamoros, Tetela de Ocampo y Cuetzalan.
-¿Cuál es la importancia de certificar los hospitales?
-Es muy importante, sobre todo para los pacientes. Se les garantiza un mínimo de calidad, que es mucho mejor que bueno, en la atención. Se les garantiza que lo que se hace en un hospital o centro de salud cumpla con prácticas muy detalladas de salud, que siga guías de Salud federal. Garantiza que haya medicamentos y el equipo necesario. Todos los criterios de certificación y acreditación están garantizados para dar un mínimo de calidad y seguridad al paciente.
-¿Qué acreditaciones se han conseguido?
-En centros de salud son 130 acreditados, además de caravanas y unidades móviles de salud, que dan también atención al paciente. En 2012 vamos a acreditar 35 nuevas unidades, y reacreditar 130. La acreditación tiene una vigencia de cinco años, pero de poco sirve hacer lo que se hizo en el pasado. Trabajaban e invertían para acreditar un centro de salud u hospital, y como duraba cinco años, no hacían nada. Al paso de dos años o tres, ya estaba en pésimo estado. La vida útil de la acreditación se perdía al tercer año. Nosotros ahora trabajamos en acreditar y luego hacer un programa de mantenimiento continuo que garantice que la acreditación, además de vigente, sea efectiva y de a de veras, no sólo un papel que diga que estás bien, sino que se vea en todos los años.
Hospital General de Cholula, la mayor inversión
—De inversiones para este año, ¿qué es lo que se tiene?
—Acabamos de iniciar la construcción del Hospital General de Cholula. Estará terminándose hacia el tercer informe del gobernador. Es una inversión de 450 millones de pesos, tendrá 90 camas con crecimiento a 120. Se licitó ya la primera etapa, que se ejecuta con una inversión por 110 millones. Habrá una segunda etapa en obra y una tercera etapa de equipo. No se parara la construcción del hospital en ningún momento, para tenerlo terminando y funcionado para el tercer informe del gobernador.
Certificación de procesos no médicos
Aguilar Chedraui destacó que la SSA también ha invertido para garantizar la calidad de todos los servicios, y por ello también se ha realizado la certificación de procesos no médicos:
“Se logró la certificación en ISO-9000 del proceso de tutela de derechos del Seguro Popular. Una empresa externa certificó que los afiliados tienen un procedimiento, tienen un catálogo de servicios que pueden llegar a requerir a un hospital. Si se lo dan correctamente, se da por bueno. Hay también un procedimiento para levantar una solicitud, ya sea de otorgar el servicio, de reprogramar la consulta, o una queja. Se aseguró que todo el proceso fuera cumplido con calidad”.
Además, agregó que también fueron certificadas 50 ambulancias con ISO-9000, y la apuesta ahora será certificar el proceso de regulación y verificación sanitaria:
“Antes de terminar el año, estaremos certificando este proceso que siempre ha sido susceptible a errores, suspicacias y hasta corrupciones. Lo vamos a certificar para garantizar que la norma se cumpla. Esto es que un verificador llegue, se acredite adecuadamente, se acredite presentando la orden de verificación firmada por la persona competente, le dé copia del reglamento, y el dueño o encargado del establecimiento que vaya a enfrentar la supervisión, conozca el proceso, lo que debe de cumplir y qué sanción podría existir. Así nos evitamos cualquier tipo de proceso irregular”.
Los costos del rescate de hospitales
Hospital del Norte, 18 millones 400 mil pesos
Hospital de Tulcingo, 24 millones 253 mil pesos
Hospital de Izúcar de Matamoros, 1 millón 831 mil
Hospital de Zacapala, 1 millón 732 mil pesos
Hospital de Cuetzalan, 1 millón 520 mil pesos
Hospital de Tetela, 1 millón 360 mil pesos
