Gilberto Lozana Ávila y Miguel Papaqui Aguilar, elementos de la Policía Municipal del grupo Centauros, quedaron a disposición de las autoridades ministeriales acusados por su probable participación en el homicidio de un hombre de 26 años de edad en las inmediaciones de la junta auxiliar de Ignacio Romero Vargas de esta ciudad capital.
De acuerdo con la versión que emite la Secretaría de Seguridad Pública, en voz de su propio titular, Amadeo Lara Terrón, los uniformados reaccionaron ante la detonación de un arma en su contra, cuando ésta persona que en vida llevó por nombre José Rodolfo Loera Zenteno y en compañía de un amigo se negaron a detenerse cuando los oficiales les marcaron el alto al conducir en sentido contrario sobre la Avenida Forjadores.
Una vez que habían evadido a los policías, estas personas que iban a bordo de una camioneta con base para la instalación de espectaculares y perifoneo de anuncios, un oficial a bordo de su moto-patrulla les volvió a cerrar el paso y se estrella contra ellos, después se escuchó una detonación desde adentro y es cuando responden los oficiales, pero en ese lamentable cruce de balas, pierde la vida esta persona.
Justamente sobre ese punto, Lara Terrón dijo: “Al encontrarse con este vehículo de frente en sentido contrario, sobre la Avenida Forjadores, trataron de marcarle el alto y esta camioneta continúo su trayecto, en un momento posterior al volver a interponerse en su camino, el vehículo impactó una de las dos unidades del grupo motorizado, dejando en el lugar uno de los portamaletas que se adosan a la misma y con motivo de esta situación el tripulante de esta unidad accionó su arma de fuego, a resultas de esto el joven Rodolfo Loera Centeno recibió un impacto de bala perdiendo la vida”, explicó el titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal.
Pero fue en ese punto donde Amadeo Lara puntualizaba también, en conferencia de prensa convocada ayer domingo en las instalaciones del CERI, que tras conocer de los hechos, se dio expresa orden para que éstos se retiraran del lugar y se integraran a la base del Grupo Motorizado “Centauros”, renunciando con ello a la persecución de los presuntos sospechosos y al llegar a su centro laboral éstos fueron remitidos para su investigación a las autoridades ministeriales correspondientes.
Lara Terrón dijo que ante las circunstancias, su dependencia no puede emitir un juicio propio, por lo que justificó la huida de los uniformados del lugar donde se cometió el homicidio para entregar a sus elementos a los agentes del Ministerio Público correspondiente, con la única finalidad de alcanzar la verdad en la mecánica de los hechos.
CERI no reportó ninguna persecución a camioneta negra
Por otra parte, Amadeo Lara negó que los oficiales, cuatro motopatrulleros del grupo Centauros, perseguían la noche de este sábado a los tripulantes de una camioneta negra que al parecer era sospechosa de haber cometido un delito, cuando en el trayecto del Bulevar Forjadores, ya casi llegando a la calle Vicente Guerrero, de la junta auxiliar de Ignacio Romero Vargas, se suscita un intercambio de balas en el que uno de esos proyectiles perfora la camioneta en la que viajaba el occiso y le pega, quitándole la vida.
Aun de que ya está en manos de la Procuraduría General de Justicia el investigar y conocer de los hechos para saber a ciencia cierta lo que pasó, Amadeo Lara aseguró que sin el afán de proteger a sus subalternos, sobre todo, por estar involucrados en un hecho como el ocurrido el sábado por la noche, lo mejor es que otra instancia sea la que determine la mecánica del evento y diga si los uniformados paguen por su delito si es que éste lo cometieron ellos, o permita que sigan laborando para la corporación.
