La Procuraduría General de Justicia Estatal (PGJE) y la Fiscalía de la Defensa del Menor (DIF) en Sonora, rescataron a cuatro menores de edad entre 15 y 16 años de edad, quienes eran explotadas sexualmente.
De acuerdo con medios nacionales, las jóvenes eran “comercializadas” en pleno centro de Hermosillo, en aquella entidad del norte del país.
Al respecto, Rodolfo Montes de Oca Mena, fiscal de la PGJE, explicó que solamente hay una persona detenida, quien permanece como sospechoso debido a que es dueño del espacio empleado para dicho crimen.
“El delito de corrupción de menores tiene una pena de cuatro a 10 años de prisión en conformidad con el artículo 19 constitucional, es un delito que atenta contra el desarrollo de la personalidad de las personas de tal forma que amerita prisión preventiva oficiosa y de tal manera que el Juez de control le impuso la médica cautelar”, indicó el funcionario.
Mientras tanto, Wenceslao Cota Amador, procurador de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes del Estado, sentenció: “Los familiares ya tienen conocimiento de los hechos y estamos trabajando con ello para valorar y determinar en su momento la posibilidad de su reunificación familiar de estas adolescentes, al final del día nuestra función se concreta en garantizar los derechos humanos de las jóvenes y coadyuvar con las autoridades investigadoras”.
Con información de Excélsior
