Terrenos donde fue derramado combustible extraído por los chupaductos en Cuautlancingo, podrían quedar infértiles por varios años, incluso se hablaría de afectaciones al subsuelo y los mantos acuíferos, afirmó el catedrático de Ingeniería Civil del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Alejandro Pérez Villaseñor.
El académico, especialista en estos temas, vaticinó que las cocechas en estas tierras probablemente se pierdan por el derrame del hidrocarburo e incluso fue más allá al asegurar que el precio de los predios se deprecia por los daños ocasionados.
Alejandro Pérez Villaseñor urgió así a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) la “remediación” del suelo o bien el retiro de algunas capas de tierra para sustituir por sustratos de otro tipo y no dañar así las actividades agrícolas.
Asimismo, urgió para que Pemex se haga responsable de forma inmediata y en trabajo conjunto con las autoridades, verifiquen que no existan cuerpos de agua subterráneos que hayan sido dañados por el combustible regado en la zona de Cuautlancingo, Coronago y Santorum, sobretodo porque en esta zona todavía de éstas comunidades utilizan el agua de pozo y si se llegará a filtrar el combustible podría poner en riesgo la salud de las personas.
