En lo que va del año al menos cuatro mil casos por picadura de alacrán se registran en la entidad, de acuerdo a información de la Secretaría de Salud estatal, que precisó que genralmente las intoxicaciones ocurren por la noche, dentro de las viviendas y afectan en mayor medida a las extremidades inferiores de los afectados.
La responsable de Vectores de la dependencia, Ana Laura Carreón Espinoza, añadió que los casos se registran principalmente en adultos mayores y en segundo lugar en menores de cinco año de edad.
Por lo anterior, la funcionario instó a la población a mantener vigilados sus hogares y evitar caminar descalzo, sobre todo de noche, pero en caso de una picuadura es importante no dejar pasar mucho tiempo para recibir el antídoto ya que la respuesta favorable sucede a los 20 minutos.
“El único tratamiento específico para esta intoxicación es el antí-específico faboterápico antialacrán, distribuido en todos los centros de salud, incluso con todas las auxiliares de salud. Lo más importante es acudir inmediatamente que se haya tenido la picadura”, insistió.
En Puebla, en comparación con las cifras obtenidas en el año 2015, tenemos un descenso de 20 por ciento de los casos de intoxicación por picadura de alacrán”, comentó.
Municipios del sur del estado como Cacalosúchil, Acatlán de Osorio, Chiautla de Tapia, Izucar de Matamoros, así como la zona de Tehuacán y de Atoyatempan son los que reportan casos de picadura de alacrán, pero afortunadamente todos se han atendido a tiempo y no hay defunciones por ello.
Carreón Espinoza recomendó a la población resanar las paredes de las casas porque son en estos espacios donde se guardan los alacranes, el uso de cielo raso en los domicilios y pabellones a la hora de dormir, así como revisar las camas, revisar la ropa y zapatos.
Y para las personas que trabajan en el campo, sobre todo en las zonas de tierra caliente, les recomendó el uso de guantes de carnaza ya que éstos son gruesos y evita que los alacranes piquen a los campesinos.
