Cada desgracia deja imágenes que muchas veces valen más que mil palabras y se quedan para siempre en el recuerdo. Esta es la imagen que representa la desgracia en Niza, Francia.
En la eterna crisis de los refugiados, fue la foto del cadáver de la pequeña Aylan Kurdi la que conmovió a la opinión internacional, aunque de momento las medidas llevadas a cabo por los gobiernos no han remediado el problema.
Apenas unas horas después del atentado de Niza, en la que un camión arrolló a centenares de personas que veían los fuegos artificiales durante el día de la fiesta francesa, una foto habla por sí sola: el cuerpo de una pequeña víctima de la masacre tapado por una manta y junto a una muñeca.
La foto fue tomada por un fotógrafo de Reuters, Eric Gaillard, que inmortalizó la sinrazón de esta matanza, que se ha cobrado muchísimas vidas infantiles.
