Las serpientes y escaleras
Por Ricardo MOrales
La llegada de Enrique Ochoa Reza, mejor conocido como “clavillazo”, a la dirigencia nacional del PRI significó una bocanada de aire fresco para el agobiado líder estatal del tricolor, Jorge Estefan Chidiac, quien se aferra a la silla de la diagonal.
Estefan ni tardo ni perezoso se apresuró a subir a las redes sociales una foto con el nuevo dirigente nacional del PRI, como para que les quede claro a todos el mensaje de la cercanía que el también diputado federal tiene con “Clavillazo”.
Y es que hay que reconocer que ambos son parte del mismo grupo, el que encabeza el secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, quien mantiene vivas sus aspiraciones de convertirse en candidato del PRI a la presidencia de la República, luego de hacerse del control del “partidazo” a través de su incondicional Ochoa.
Estefan busca quedarse hasta el 2018 al frente del PRI y mantener también la presidencia de la comisión de Infraestructura, la cual cuenta con poderosos recursos económicos, para poder financiar su campaña rumbo a Casa Puebla.
Pese a la humillante derrota que sufrió el tricolor, al parecer Jorge no aprendió la elección y nadie le quita de la cabeza que pueda ser un excelente candidato a senador de la República o hasta el candidato a la gubernatura.
En sus escenarios, Estefan maneja la posibilidad de convertirse en candidato al Senado, con Blanca Alcalá repitiendo otra vez como candidata a la gubernatura o ir él por casa Puebla.
Jorge no está del todo equivocado y al parecer el juego de poder que se vive en Los Pinos y al interior del equipo del presidente Peña parece favorecerle.
De entrada Jorge tiene dos cartas para el juego de la sucesión peñista, si el candidato es Videgary, lo cual se antoja francamente difícil, pero no imposible, Jorge tiene mano. Pero si la designación recae en otro como José Antonio Meade Kuribreña, también las cosas se le acomodan al dirigente estatal del PRI.
De ahí que Jorge quede ahora como el dueño del escenario rumbo al 2018, en caso de mantenerse en el poder él y su grupo (Alcalá, Sulaimán, el borrachito de Carlos Sánchez, don dinero y Chumacero) se encargarán de repartir las candidatura a diputados locales, diputados federales, presidentes municipales y al senado de la República, es decir, ganar, ganar.
Habrá que ver la reacción de quienes también quieren disputarle el control de lo que queda del “partidazo” en Puebla, es decir, de Juan Carlos Lastiri y Enrique Doger Guerrero.
Lastiri además de poner el punto sobre las “ies”, luego de haber puesto sobre la mesa que el candidato del tricolor surja de una consulta a la base, ahora deberá de analizar el escenario luego de la llegada de “clavillazo” a la dirigencia nacional del PRI.
Las posibilidades de Lastiri crecen en la medida en que Miguel Ángel Osorio Chong, el secretario de Gobernación y jefe político del serrano, pueda convertirse en el candidato del PRI a la presidencia de la República.
Juan Carlos es el único priista en la entidad que cuenta con una estructura propia, operada a través de las diferentes delegaciones federales y esparcidas por todo el estado.
El tercero en discordia es Enrique Doger Guerrero, quien si se realizan encuestas sería el priista mejor posicionado, luego de la derrota sufrida por Blanca Alcalá; el problema para el delegado del IMSS es que su padrino político, Don Beltrone dejó la dirigencia nacional del PRI y ahora nadie sabe qué rumbo tomará el sonorense, quien ha citado a quienes fueran sus compañeros de legislatura a una comilona el 29 de este mes en la ciudad de México, de la cual seguramente saldrá luz sobre el rumbo que tomará Manlio Fabio.
Doger no quiere perder la delegación del IMSS, la cual le sirve de plataforma para poder seguir vigente y con recursos y estructura para respaldar sus aspiraciones.
Enrique tiene la puerta abierta en otras opciones políticas y sabe perfectamente que en el PRI, sus posibilidades de ser candidato a la gubernatura, disminuyeron luego de la salida de Manlio.
Doger le ha confiado a su gente más cercana que sin duda el próximo gobernador de Puebla, surgirá de Morena, lo cual indica que el también exrector de la UAP, algo trae entre manos.
