Con la llegada de Enrique Ochoa Reza a la dirigencia nacional del PRI, sólo se terminará de sepultar al partido, así lo manifestó el coordinador de los regidores del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Iván Galindo Castillejos.
En entrevista concedida a RETO diario, señaló que Ochoa Reza, ex director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), no tiene la experiencia partidista ni el “arraigo” suficiente para asumir esta responsabilidad e iniciar la reconstrucción de esta fuerza política después de las derrotas que sufrieron en varios estados el pasado 5 de junio.
Agregó que un factor que pone en duda el perfil de Ochoa Reza para dirigir al PRI es que en 2010 rechazo tener una militancia en esta fuerza politica cuando buscó ser consejero del extinto Instituto Federal Electoral (IFE), hoy Instituto Nacional Electoral (INE).
“Qué tanto le perjudica, no sé. Y qué tanto le beneficia, pues muy poco, si no es que nada porque precisamente había otros perfiles que se podrían valorar y no necesariamente Ochoa Reza, eso sin dejar de lado su cuestionable trayectoria y militancia en el partido (…) Con todos estos cuestionamientos y estela de dudas pues me parece que no es lo más sano, es forzar una llegada y no tendría que ser de esa naturaleza”.
Galindo Castillejos criticó la postulación Ochoa Reza por las especulaciones que se han generado sobre una posible imposición desde el gobierno federal, derivada de su cercanía con el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray.
Se pronunció a favor que el Consejo Político Nacional del PRI realice un análisis profundo y valore la factibilidad de llevar a la dirigencia nacional a un personaje como Ochoa Reza y en su caso decida elegir a otro militante con mayores méritos para presidir el Comité Ejecutivo Nacional (CEN).
