Hay una máxima en la conducción de vehículos y es: “un buen auto no es remedio para la falta de pericia”.
La falta de pericia y precaución del conductor de un Ferrari 599 GTO, en la madrugada del 12 de mayo, causo su deceso y el de dos personas más que tripulaban un taxi.
La velocidad del vehículo deportivo, fue tal, que la cámara que grabó el suceso no pudo ser capaz de capturar el momento exacto del siniestro, solamente se ve un manchón de pintura.
Según medios locales las víctimas mortales de este percance fueron: Ma chi, conductor del Ferrari, una persona identificada como señor Cheng , conductor del auto de alquiler y una pasajera del mismo, Shigemi Ito.
