La misión específica que está jugando en el actual proceso electoral el priista Víctor Hugo Islas, quien es candidato del Panal al Senado, es golpear la imagen a los candidatos que son considerados enemigos políticos del gobierno del estado, como son Blanca Alcalá Ruiz y Manuel Bartlett Díaz.
Sin embargo, su eficacia es nula, por ser un político altamente vulnerable al no ser congruente entre su actuar y su supuesto discurso contra el ex gobernador Mario Marín Torres, la corrupción y la ex edil de la capital.
Por esa razón se antoja poco probable que el próximo jueves, durante el debate de candidatos al Senado que ha convocado el Consejo Coordinador Empresarial, Islas pueda derrotar a Alcalá y Bartlett. Para muestra de esta vulnerabilidad aquí dos casos relevantes:
1. Islas se ha caracterizado por ser el priista que más ataca la figura del ex gobernador Mario Marín Torres, exigiendo que se reabran sus cuentas públicas y sosteniendo que él no fue parte de la corrupción y los beneficios económicos que brindo el ex mandatario. Eso es mentira. De acuerdo con una respuesta que ofreció la Secretaría de Finazas, apenas hace unos días, a una solicitud de información se indica que el actual abanderado del Panal recibió ayuda médica del gobierno marinista.
Según la solicitud Infomex 00088411, que hizo el ciudadano Ernesto Villanueva Villanueva, en la cual pidió que se informara a que ciudadanos se les brindó “apoyos” del gobierno de Mario Marín entre los años enero de 2005 a marzo de 2011, arroja que en el año 2008 el ciudadano Víctor Hugo Islas Hernández recibió 24 mil pesos, autorizados por la subsecretaría de Egresos de Secretaría de Finanzas para cubrir “gastos médicos”.
Trascendió que ese dinero habría sido utilizado por Islas para pagar los servicios médicos para mejorar su dentadura.
Y lo que es evidente es que Islas Hernández, quien ya ha sido senador, diputado federal y local, así como presidente estatal del PRI, varias veces delegado priista del Comité Ejecutivo Nacional del tricolor y precandidato a alcalde de Puebla y gobernador de la entidad poblana, no es una persona cuya situación económica amerite que necesite de ayudas especiales de una gobierno para poder pagar los servicios de especialistas en salud bucal.
Entonces surge la pregunta: ¿fue o no fue Islas beneficiario del gobierno de Marín? Por lo menos todo indica que sí, por la atención que recibió la dentadura que lucirá en el debate del próximo jueves.
2. Se sabe que en estos días a Islas le podría estallar un escándalo relacionado a que no cubre la pensión de algunas de sus hijas. Dicho asunto tendría que ser un tema de la vida privada del candidato. Sin embargo trascendió que una de las afectadas hará público dicho caso.
Lo relevante de este tema es que Islas ha sido constante en acusar de actos de corrupción de Blanca Alcalá, sin poder presentar pruebas contundentes y en ocasiones se ha portado vulgar. Tal actitud parece mostrar que en realidad el candidato al Senado no tiene interés de esclarecer abusos del pasado gobierno de la capital, sino en realidad tiene problemas con las mujeres. Es misógino.
Ya que curiosamente Blanca Alcalá es la única ex edil que es atacada por el priista. Nunca habla de los gobiernos de Enrique Doger o Eduardo Rivera, ni mucho menos de Rafael Moreno Valle o de Felipe Calderón. Es decir, para el solamente la corrupción es posible en las mujeres y en Mario Marín.
