Esta temporada olvídate del gloss y dile hola al lipstick o labial; tus labios deben lucir fuertes, ricos y refinados en primavera. El lipstick es una pieza fundamental de tu maquillaje; a pesar de esto existen mujeres que lo quieren usar pero no se atreven a hacerlo porque no están seguras de cómo hacerlo.
Por otro lado, existen las que son fanáticas de este maquillaje pero no saben usarlo y se acaban viendo como el payasito que animará todas las fiestas. Para evitar caer en cualquiera de estas categorías, conoce las reglas al usar labial que hará que el color permanezca por mucho más tiempo en tus labios y luzca radiante como recién puesto.
Exfolia tus labios una o dos veces por semana, después sólo coloca bálsamo para protegerlos. Para hacerlo sólo aplica un poco de vaselina en un cepillo con cerdas suaves; úsalo contra tus labios en movimientos circulares. Asegúrate de dejar un poco de vaselina en tus labios para que conserven algo de humedad.
Primero de usar tu lipstick debes prehidratar tus labios con un bálsamo. Esto aplica aún cuando uses un labial que también ‘hidrate’; así protegerás tus labios contra la resequedad causada por el medio ambiente o por el producto que uses.
Demasiado brillo no se ve bien, éste puede hacer que se vea como si estuvieras usando un producto de no tan buena calidad. Busca labiales que tengan un acabado cremoso; el reflejo luminoso debe provenir de la humedad de la fórmula, no de los pigmentos metálicos.
Usa delineador de labios especialmente si estarás usando un labial más oscuro; éste te ayudará a definir tus labios y prevendrá que el lipstick se difumine más allá de estos.
Limpia cualquier error con corrector; a veces no puedes evitar colocar labial fuera de los límites cuando lo aplicas pero no te preocupes. Sólo usa corrector o un poco de base para cubrir o limpiar la mancha.
Escoge un tono brillante basado en el color natural de tus labios, no en tu tono de piel. Las mujeres con labios pálidos se ven mejor con un rojo cereza o coral; para labios naturalmente rojos, aplica tonos vivos de rosa, naranja o arándano; para labios oscuros, el rojo ladrillo o borgoña son los ideales.
Aplica lip gloss antes de colocar el labial; los glosses tienen una fórmula pegajosa que hace que el labial permanezca en tus labios durante más tiempo. No necesitas usar un gloss del mismo tono que tu labial; en su lugar, uno transparente funciona mejor. Sólo colócalo en el centro de tus labios y difumínalo usando un pincel o brocha.
Los lipsticks pueden contener muchísimas bacterias que pueden empeorar condiciones como el herpes labial. Desinfecta tu maquillaje al menos una vez por semana rociándolo con un poco de alcohol; no te preocupes porque éste no lo destruirá ni lo dañará.
El color de labial nude más bonito es ligeramente más brilloso u oscuro que tu tono de piel; si eres pálida, busca algo con un toque de rosa. Si tienes subtonos amarillos u oliva, o una tez oscura, te verás mejor con colores en beiges arenosos.
Finalmente al aplicar tu labial puedes hacerlo directo del tupo o usar una brocha; después usa tus dedos para esparcir el labial delicadamente sobre tus labios. Asegúrate de pintar también la parte interior de tus labios para que se vea mucho mejor.
