La sonrisa y confianza expresada por los priistas en Puebla durante los últimos meses se borró en apenas unos días de sus caras y hoy exhiben una preocupación real por lo que pueda pasar en la elección del 1 de julio.
Dirigentes, operadores, militantes y simpatizantes saben que la ventaja de su candidato Enrique Peña Nieto se ha diluido de forma estrepitosa, pero mantienen la confianza de que aún tienen posibilidades reales de ganar la presidencia de la República.
Pero también están conscientes de que a partir del primer debate y después del episodio ocurrido en la Universidad Iberoamericana del DF las cosas han cambiado y el triunfo se ha complicado para Peña Nieto.
Los priistas también saben que ahora la competencia sólo es de dos candidatos: Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.
Este reportero tuvo la oportunidad de platicar con parte de la dirigencia estatal del PRI en Puebla y se nota un nerviosismo y hasta preocupación porque no existe una respuesta contundente para revertir la caída de su candidato presidencial.
Los priistas siguen desconcertados por lo que ocurre en las redes sociales ya que no han tenido la capacidad de entender que el internet hace que los universitarios tengan un espacio libre de opinión y acción.
El PRI sabe que ha sido derrotado por los universitarios en las redes sociales y no ha encontrado la fórmula para poder revertir esa tendencia porque los jóvenes han mostrado una clara tendencia y activismo a favor de Andrés Manuel López Obrador.
La campaña priista ha dejado de marcar la pauta y ahora se dedica a responder, no siempre de forma atinada, a lo que ocurre en las redes sociales y las protestas en contra de Enrique Peña Nieto.
Un detalle que incrementa la preocupación es que la caída de Enrique Peña Nieto en las preferencias electorales ha contagiado a los candidatos a diputados federales y senadores.
La esperanza de muchos candidatos a diputados federales era un triunfo contundente por parte de Enrique Peña Nieto para que los jalara en esa ola ganadora y poder asegurar su ingreso a la Cámara de Diputados Federales.
Hoy las cosas han cambiado y la esperanza de muchos candidatos a diputados federales es que los electores indecisos ejerzan un voto diferenciado y aunque sufraguen a favor de Andrés Manuel López Obrador puedan otorgarles su voto.
Además de que persiste la queja por parte de la mayoría de los candidatos a diputados federales de que no les han entregado el dinero o los apoyos para realizar una mejor campaña.
Hoy lo que reina en el PRI es preocupación.
Los focos rojos están encendidos.
Todo puede convertirse en una catástrofe electoral.