El alcohol se toma en casa, según la máxima del alcalde de la ciudad japonesa de Fukuoka (sur), que ha prohibido a los empleados municipales consumir bebidas alcohólicas fuera de sus hogares durante al menos un mes.
El alcalde, Soichiro Takashima, decidió adoptar la inusual medida después de una serie de escándalos y episodios violentos en los que estuvieron implicados funcionarios del municipio en estado de embriaguez, informa hoy el diario Nikkei.
Takashima advirtió además de que el Ayuntamiento revisará su regulación interna para endurecer las medidas disciplinarias contra los empleados que participen en este tipo de sucesos.
Así, la ordenanza insta a los funcionarios a decantarse por agua, refrescos u otro tipo de bebidas sin alcohol durante reuniones o fiestas, y sólo les permite consumir vino, cerveza o licores en sus viviendas o, como excepción, en sus propias fiestas de boda.
