Alcantarillado del Municipio de Puebla (Soapap) y la otra en el Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP).
A través del Soapap, los operadores del secretario general de gobierno están creando en colonias populares Organizaciones Ciudadanas para el Cuidado del Agua (OCCA), que entre otras cosas se encargan, con un claro propósito clientelista, de gestionar tomas de este servicio a costos muy por debajo de lo que cobra el organismo por concepto de derechos.
Mientras en el Soapap los derechos por una toma de agua potable andan por 20 mil pesos, los comités vecinales de estas OCCA los pueden bajar hasta en 9 mil pesos en cómodos pagos, siempre que estos cuenten con la autorización de Miguel Ángel Dattoli Mora, jefe de la Unidad de Vinculación Social del Soapap.
En los nombramientos expedidos por Dattoli se dice oficialmente que las OCCA tienen como propósito la promoción de “la participación ciudadana en los programas institucionales mediante esquemas de corresponsabilidad social”; la realización de tareas para mejorar la calidad de vida de las familias y vecinos; la generación de “una cultura de participación ciudadana como elemento fundamental de la dinámica social para lograr el desarrollo comunitario, impulsar nuevos liderazgos con perfiles abiertos a la participación”; y “la vigilancia mediante la figura de contralores sociales de la dotación segura y eficiente del servicio de agua potable”.
Sin embargo, en la práctica, estas organizaciones están encaminadas a constituirse en células ciudadanas en apoyo del secretario general de gobierno, Fernando Manzanilla Prieto, en el municipio de Puebla de cara a los comicios locales del año entrante.
Este modelo de operación política ha comenzado a replicarse en otras dependencias como el Consejo Estatal de Seguridad Pública, donde el responsable de integrar los comités ciudadanos de vigilancia y seguridad es Manuel Alonso García, quien durante la gestión de la alcaldesa Blanca Alcalá Ruiz se desempeñó como secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Puebla.
Un detalle que podría dar al traste con esta estrategia o generar conflictos en las colonias es que en las Organizaciones Ciudadanas para el Cuidado del Agua y en los comités ciudadanos de vigilancia y seguridad están siendo reclutados dirigentes vecinales de filiación priísta o ligados en el pasado al hoy subsecretario de Asuntos Políticos y Protección Civil, Mario Alberto Rincón González.
Además de que estas nuevas estructuras no están siendo aceptadas por las mesas directivas de las colonias y unidades habitacionales, controladas por el ayuntamiento de Puebla y que en no pocos casos están más cerca del PAN que del PRI.
El celo es natural, no sólo por una cuestión político partidista, sino porque los integrantes de las mesas directivas reconocidas por el ayuntamiento de Puebla creen que los nuevas estructuras vecinales de la Secretaría General de Gobierno les restan representatividad y margen de maniobra.
