Doctores de Australia lograron lo imposible y unieron la cabeza de un bebé que tras un accidente en auto quedo internamente decapitado.
La historia fue reporteada por el canal 7 de ese país, el que mostró al pequeño que actualmente se encuentra en rehabilitación.
Dos vértebras del cuello y la clavícula del niño se rompieron, lo que significó una dislocación interna. En la operación, que duró seis horas, se usó un pedazo de su costilla para unir su cabeza otra vez.
El menor deberá usar un soporte de metal para mantener su cuerpo estable por 8 semanas.
