La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que las llamadas “escuelas militarizadas” no tienen ninguna relación con el Ejército mexicano ni con la Secretaría de Marina (Semar), por lo que consideró incorrecto seguir utilizando esa denominación. La mandataria sostuvo que ese concepto genera una percepción equivocada sobre la participación de las Fuerzas Armadas en este tipo de instituciones educativas privadas.
Durante la conferencia matutina de la Presidencia, la mandataria federal explicó que estos planteles no dependen ni están vinculados con las instituciones militares, postura que, recordó, ya había sido expresada anteriormente por la Secretaría de la Defensa Nacional.
En ese contexto, señaló que la permanencia de este tipo de academias y los lineamientos que deberán seguir corresponden a la Secretaría de Educación Pública (SEP), mientras que, en el caso de Guanajuato, indicó que será la gobernadora de esa entidad quien dialogue con las autoridades educativas federales sobre el tema.
Llama a revisar los modelos de disciplina
La presidenta también abrió el debate sobre los métodos disciplinarios que aplican estas academias privadas, particularmente después del caso registrado en Tamaulipas, donde una alumna perdió la vida durante actividades en un plantel de disciplina militar.
Sheinbaum planteó analizar hasta qué punto un esquema de disciplina inspirado en prácticas militares dentro de escuelas de educación básica puede derivar en abusos contra niñas, niños y adolescentes.
Subrayó que cualquier modelo educativo debe garantizar el respeto a los derechos de la niñez y evitar cualquier forma de violencia o maltrato. En ese sentido, sostuvo que la disciplina debe ejercerse dentro de un marco de protección y respeto hacia las y los estudiantes.
Asimismo, reiteró que el debate debe realizarse con seriedad y sustentarse en el marco legal vigente para garantizar el interés superior de la infancia.
SEP definirá los lineamientos
Sheinbaum Pardo enfatizó que corresponde a la SEP establecer los lineamientos que regulen este tipo de instituciones y tomar las decisiones que correspondan conforme a la legislación aplicable.
Finalmente, reiteró que el objetivo es proteger a niñas, niños y adolescentes, así como evitar que se normalicen prácticas que puedan vulnerar sus derechos, al tiempo que insistió en que las llamadas “escuelas militarizadas” no forman parte de la estructura del Ejército mexicano ni de la Secretaría de Marina.
