La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó este martes la movilización de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) al señalar que el gobierno federal ya mantiene abiertos canales de diálogo a través de la Secretaría de Gobernación (Segob) y la Secretaría de Educación Pública (SEP), por lo que preguntó:
“¿Para qué quieren hablar con la presidenta?”.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que las mesas de negociación con el magisterio disidente están en funcionamiento y que las principales demandas laborales y educativas del sector se atienden de manera directa con las dependencias responsables.
Video: Redes sociales
Sheinbaum insistió en que su gobierno mantiene disposición al diálogo, pero subrayó que este debe seguir las rutas institucionales ya definidas, evitando que las protestas se conviertan en mecanismos de presión directa hacia la Presidencia.
Diálogo abierto, pero con intermediación
La presidenta recordó que tanto la Segob como la SEP son las instancias encargadas de atender las peticiones del magisterio, incluidas las relacionadas con condiciones laborales, jubilaciones y reformas educativas.
En ese sentido, afirmó que no existe un vacío de comunicación con la CNTE, sino un esquema de negociación vigente que ha sido utilizado en distintos momentos para resolver conflictos del sector educativo.
Antecedentes del conflicto con la CNTE
La CNTE ha mantenido históricamente una postura de confrontación con distintos gobiernos federales, particularmente en temas como la reforma educativa, la evaluación docente y el sistema de pensiones del magisterio.
En administraciones anteriores, el magisterio disidente ha realizado movilizaciones en la Ciudad de México, bloqueos carreteros y plantones para exigir negociaciones directas con el Ejecutivo federal, una práctica que ha sido motivo recurrente de tensión política.
Un mensaje de orden institucional
Las declaraciones de Sheinbaum ocurren en un contexto en el que su administración busca mantener una relación de diálogo con el sector educativo, al tiempo que ordena las vías de interlocución para evitar negociaciones paralelas o presiones directas a la Presidencia.
La mandataria reiteró que su gobierno no está cerrado al diálogo, pero insistió en que este debe realizarse con las instituciones correspondientes, en un marco de respeto y organización administrativa.
