Puebla ha logrado la inhabilitación de 548 tomas clandestinas en ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) como parte de la estrategia implementada para combatir el robo de hidrocarburos en la entidad, una de las más afectadas del país por este delito.
Durante la presentación de un balance de resultados en materia de seguridad, el coordinador de Gabinete, José Luis García Parra, informó que estas acciones forman parte de los operativos realizados entre el 14 de diciembre de 2024 y el 4 de junio de 2026, en coordinación con autoridades federales y estatales.
En ese periodo, las corporaciones participantes lograron recuperar más de 2.7 millones de litros de combustible presuntamente obtenidos de manera ilegal, además de asegurar mil 101 contenedores utilizados para el almacenamiento y transporte clandestino de hidrocarburos.
El funcionario detalló que también fueron decomisados más de 350 mil litros de gas LP y 32 mil 302 kilogramos adicionales de este energético, lo que representa uno de los mayores aseguramientos registrados durante la actual administración.
Como parte de las acciones contra el huachicol, las autoridades incautaron 540 vehículos presuntamente relacionados con actividades ilícitas. Entre las unidades aseguradas se encuentran 130 pipas, 40 autotanques y diversos tanques de almacenamiento empleados para el manejo ilegal de combustibles.
Asimismo, los operativos permitieron la detención de cerca de 200 personas señaladas por su probable participación en delitos relacionados con la extracción, traslado y comercialización ilegal de hidrocarburos.
Las acciones fueron realizadas con la participación de corporaciones estatales, así como de fuerzas federales, entre ellas la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional y personal de Seguridad Física de Pemex.
Puebla se mantiene entre las entidades con mayor incidencia de tomas clandestinas debido a la extensa red de ductos que atraviesa su territorio. Municipios de la Sierra Norte y otras regiones estratégicas continúan siendo objeto de vigilancia permanente para detectar conexiones ilegales y prevenir riesgos para la población.
Las autoridades estatales señalaron que el combate al robo de combustible continuará mediante operativos coordinados y labores de inteligencia, con el objetivo de reducir la incidencia de este delito y evitar afectaciones económicas y de seguridad derivadas de la extracción ilegal de hidrocarburos.
