El Partido Verde dejó entrever la semana pasada su intención de dejar a Morena para la elección del 2027 y analiza el ir en alianza con el PAN y Movimiento Ciudadano en un gran bloque opositor o ir solos y ver qué resultados pueden obtener.
“El Niño Verde” (que ya no es tan niño), Jorge Emilio González Martínez, está a favor de una gran alianza con las fuerzas opositoras, lo que sin duda cambiaría diametralmente las cosas en la elección del 2027 a favor de PAN y Movimiento Ciudadano.
Por su parte, los “güeros”, Manuel Velasco y Arturo Escobar, están a favor de mantener los acuerdos parlamentarios con la presidenta Sheinbaum, pero desligarse de Morena y sus problemas con los Estados Unidos, aunque mantener la relación con la presidenta Claudia Sheinbaum e ir solos a la contienda electoral del próximo año.
Bajo esta óptica, la de Velasco y Escobar, el Partido Verde busca candidatos que puedan resultar competitivos para ir a la contienda del 2027 y en este contexto, desde hace ya tiempo le han hecho ya un “guiño” al exgobernador Tony Gali Fayad, cuyo hijo es diputado federal por el Distrito 6 con cabecera en Puebla por este instituto político y fue quien obtuvo la mayor votación de los cuatro aspirantes de la coalición oficialista en el pasado proceso electoral federal de 2024.
Debo puntualizar que son Velasco y Escobar quienes han buscado al exmandatario, quien ha mantenido un bajo perfil desde su regreso a la ciudad de Puebla, luego de la persecución que desató en su contra el exgobernador Miguel Barbosa.
De hecho, Gali pasó algún tiempo en Puebla y más tiempo en la ciudad de Houston, en donde radica una parte de su familia. El exgobernador no quiere importunar, ni mucho menos molestar, porque conoce perfectamente las reglas escritas y más las no escritas de la política.
Sin embargo, es un hecho que el exmandatario es un personaje querido y con posicionamiento en Puebla capital y en el estado, toda vez que gobernó la Angelópolis de 2014 a 2016 y el estado de 2017 a 2018, un año y ocho meses (entregó la gubernatura el 14 de diciembre de ese año a Martha Erika Alonso).
Por esta razón, ha trascendido que los “güeros” Velasco y Escobar han buscado a Gali con la finalidad de saber si estaría interesado en participar en la contienda del 2027 en Puebla capital y la respuesta del exmandatario ha sido que solo iría a la candidatura, si cuenta con el visto bueno de la presidenta Sheinbaum y también si no incomoda al gobernador Armenta.
Gali está totalmente retirado de la política local, sin embargo, si Velasco y Escobar pudieran lograr cumplir con sus dos condiciones, su presencia en el proceso electoral del 2027 podría cambiar diametralmente las cosas para la elección del próximo año.
Admito que se ve poco probable su presencia en la boleta, sin embargo, ha quedado demostrado una y otra vez que, en la política poblana, todo es posible.
Habrá que ver qué es lo que pasa con Morena en los próximos días, si los Estados Unidos terminan por detener a Rocha Moya y también saber cuál será el destino de Adán Augusto López y en qué deriva el tema del huachicol fiscal.
De la misma forma, habrá que observar qué pasa con el PT, otro integrante del oficialismo y con quien Morena ha tenido también sus diferencias.
Una de las ventajas de tener a Gali en la boleta, si es que da esto, es que él ya no puede ser gobernador, quizá aspire, pero por ley está impedido para ir en el 2030, ya que, a diferencia de Sergio Salomón Céspedes, Tony sí fue votado.
Un dato para consignar, en la elección para renovar el Congreso de Coahuila de este domingo, Morena solo fue en coalición con el PT, mientras que el Verde participó solo.
Para que entiendan los que no quieren entender
Hay quienes añoran el pasado, por los privilegios y canonjías que obtenían, ya que les permitían hacer y deshacer a su antojo con el dinero público. Por eso, obvio, hoy intentan que regresen esos tiempos, pero aún no se dan cuenta de que, para avanzar, hay que cambiar y el cambio debe tener orden, disciplina y apego a la legalidad.
Hay una intentona de desestimar los esfuerzos que se hacen desde la Auditoría Superior del Estado para cumplir con lo que la ley establece.
Están por cumplirse los primeros cinco meses desde la llegada de Germán Reyna a la titularidad de este organismo y hay muchas primeras veces. Primera vez que se publicita el proceso del padrón de auditores, primera vez que se cumple en tiempo y forma con la entrega de los Informes de resultados, tanto individuales como generales; primera vez que se elabora un Informe Temático con Perspectiva de Género, primera vez que se entrega un Informe Ciudadano, firmas de convenio para certificar el laboratorio de Obra Pública, además de la firma de un convenio de colaboración con la ASF para fiscalizar recursos federales y, eso, es apenas el inicio de esta gestión.
Por ello, ante la información falsa de que hay privilegios a algunas entidades fiscalizables, el auditor ya salió al paso, para aclarar que, de acuerdo con el Calendario del Programa Anual de Auditorías, apenas se les ha notificado el inicio de la revisión de la Cuenta pública 2025 y las observaciones que de ella emanen serán notificadas, en tiempo y forma, sin privilegios, sin datos cargados y sin colores.
Como decía Melquiades Morales, primero el 1 y luego el 2. Para que haya observaciones, primero debe realizarse la Auditoría y estas, apenas empezaron. Así que para qué tanto brinco estando el suelo tan parejo.
Y más aún, desde el inicio, Germán Reyna ha dicho que nadie puede hablar a su nombre, ni de la Auditoría, quien lo haga, debe ser denunciado, de lo contrario, si no se hace así, se vuelve cómplice.
Siguen las señales
La que tuvo un fin de semana por demás ocupado fue la secretaria de Bienestar en el estado, Laura Artemisa García Chávez, con amplios respaldos populares en diferentes colonias de la capital.
El apoyo del gobernador Armenta hacia los diferentes programas que encabeza esta dependencia es fundamental para poder entregar buenos resultados, así como también contar con buenos colaboradores como es el caso del recién llegado coordinador de delegados, Adán Pasten, quien cayó como “anillo al dedo” en esta dependencia.








