La empresa de herramientas Stanley Black & Decker cerró de manera definitiva su planta de Puebla, poniendo fin a casi seis décadas de operaciones en la entidad y dejando sin empleo a cerca de 600 trabajadores entre personal sindicalizado y administrativo.
El cierre fue notificado la mañana de este jueves a los empleados de la fábrica ubicada junto a la autopista México-Puebla, quienes acudieron a laborar de manera habitual y fueron informados de que la compañía cesaría sus operaciones debido a problemas de rentabilidad.
La noticia tomó por sorpresa a la plantilla laboral, ya que hasta un día antes la producción se desarrollaba con normalidad y no existía un anuncio oficial sobre un posible cierre. De acuerdo con versiones de trabajadores, en días previos únicamente se les solicitó retirar sus pertenencias de lockers y áreas de trabajo bajo distintos argumentos operativos, sin que se les informara sobre la decisión que finalmente se concretó.
Un golpe para cientos de familias poblanas
La planta, considerada una de las instalaciones industriales con mayor tradición en la Zona Metropolitana de Puebla, operó durante 59 años fabricando herramientas y productos para diversos mercados.
Entre los trabajadores afectados se encuentran personas con varios años e incluso décadas de antigüedad dentro de la empresa, así como madres y padres de familia que dependían de esta fuente de ingresos.
El cierre impacta a personal de distintas áreas, incluyendo producción, mantenimiento, calidad, talleres especializados, procesos técnicos y departamentos administrativos.
La decisión genera incertidumbre entre cientos de familias que ahora deberán buscar nuevas oportunidades laborales en un contexto económico cada vez más competitivo.
Empresa iniciará proceso de liquidación
Tras anunciar el fin de operaciones, la compañía informó a los trabajadores que recibirán las indemnizaciones y prestaciones correspondientes conforme a la ley.
De acuerdo con la información entregada al personal, las liquidaciones contemplan conceptos como salarios pendientes, aguinaldo proporcional, vacaciones, prima vacacional, prima de antigüedad, fondo de ahorro y otras prestaciones aplicables según cada caso.
Asimismo, se notificó que los extrabajadores conservarán temporalmente la cobertura de servicios médicos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) durante el periodo previsto por la legislación vigente.
Hasta el momento, la empresa no ha emitido un posicionamiento público detallado sobre el cierre de la planta poblana ni sobre el futuro de sus operaciones en México.
Competencia internacional habría influido en el cierre
Representantes del sector empresarial señalaron que la industria manufacturera enfrenta actualmente un entorno global cada vez más complejo, marcado por una competencia internacional más agresiva y por la presión de productos provenientes de mercados con menores costos de producción.
Este escenario ha afectado la competitividad de diversas empresas manufactureras, particularmente aquellas que dependen de cadenas globales de suministro y exportación.
El cierre de Stanley Black & Decker en Puebla se suma a otros ajustes realizados previamente por la compañía en distintas regiones, dentro de una estrategia internacional de reorganización de operaciones.
Con el cese definitivo de actividades, concluye una etapa de casi seis décadas para una de las plantas manufactureras más emblemáticas de Puebla, cuyo cierre deja un impacto directo en cientos de trabajadores y sus familias.
