Hace uno días en la Cámara de Diputados se vivió la sesión más larga de la actual legislatura federal, ya que duró poco más de 32 horas, en la que hubo 348 intervenciones en la tribuna y se hicieron tres reformas en materia judicial y electoral que son de suma importancia para el futuro político del país. Algo que llamó la atención es que, a lo largo de los tres días que duró el maratónico cónclave, estuvo vacía la curul H-285, la cual está asignada a la representante popular del PT: Nora Yessica Merino Escamilla.
La ausencia de Merino Escamilla, quien es diputada federal del Distrito 12 de la ciudad de Puebla, llama mucho la atención porque hace un par de meses se sumó a los legisladores que, siendo parte de la 4T, votaron en contra de la reforma electoral que la presidenta Claudia Sheinbaum mandó al Congreso de la Unión.
De sobra es conocido que hubo una rebelión del PT en contra de dicha reforma constitucional y por eso los legisladores de este partido recibieron la orden de votar en contra o de abstenerse.
Sin embargo, lo que llamó la atención fue la respuesta que ofreció Nora Merino al ser cuestionada por el sentido de su votación en San Lázaro, al indicar que ella ha ganado tres elecciones por su personalidad y no tanto por el apoyo de la 4T.
“Yo he ganado cuando han perdido –los de la 4T– y he ganado cuando todos han ganado. Yo he ganado por Morena, he trabajado para Morena… tengo 32 años y he ganado mis últimas tres elecciones”, expuso en su contestación –plagada de arrogancia– para justificar su postura contra la iniciativa presidencial.
El caso de Nora Merino se inscribe en un vicio que ha expuesto la nueva presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, quien ha destacado que es necesario corregir el rumbo y eliminar “la frivolidad” en que han caído líderes, gobernantes y legisladores de la 4T que anteponen intereses personales, por encima de los principios del movimiento obradorista.
Y el comportamiento de Nora Merino se ajusta a esa “frivolidad” que está dañando la imagen y desempeño de la 4T.
Ella no entiende que son dos cosas diferentes el ganar una elección y el cumplir con un mandato popular.
Que haya ganado tres elecciones seguidas, no la hace cumplir con sus obligaciones de legisladora, como es acudir a todas las sesiones públicas y de comisiones de la Cámara de Diputados. Además, de comportarse dentro de la línea política de la 4T.
No es la primera vez que “la frivolidad” se hace presente en el desempeño de Nora Merino. He aquí dos antecedentes:
Cuando Merino era parte del Congreso de Puebla, en abril de 2021, decidió cancelar un debate al que había convocado el Poder Legislativo sobre la iniciativa para legalizar la interrupción del embarazo en el estado. El argumento es que no tenía tiempo para ese asunto y que su prioridad era dedicar espacio a la posibilidad de reelegirse como diputada local.
Lo anterior fue expuesto por colectivos feministas que acusaban que ya habían pasado las elecciones, en las cuales se había reelecto la entonces diputada local, y simplemente no tenía tiempo para darles una cita para discutir el tema del aborto, el cual finalmente se aprobó por una presión de la Suprema Corte de la Nación, no por el interés de los legisladores poblanos.
Otro caso que llegó a la prensa nacional en agosto de 2020 es que, mientras el Gobierno federal echaba a andar la campaña “Quédate en casa”, como una manera de frenar los contagio de COVID-19, la entonces diputada local del PES, Nora Merino, fue captada en una fiesta de piscina en Acapulco, sin respetar los protocolos sanitarios.
Luego del escándalo, pidió disculpas públicas y prometió que se volvería una líder en campañas de prevención del COVID-19. Nunca cumplió su promesa.
La ausencia de tres días
Durante las jornadas de los días 26, 27 y 28 de mayo pasado, se realizó la sesión más larga de la LXVI legislatura federal, en la cual se aprobó: el aplazamiento a 2028 de la segunda parte de las votaciones del Poder Judicial, la posibilidad de anular elecciones cuando se detecte injerencia de intereses extranjeros y se establecieron mecanismos para evitar que los partidos postulen a candidatos ligados al crimen organizado.
Según lo que reportó la Gaceta Parlamentaria en esos tres días no se consigna cuál fue el sentido de la votación de Nora Merino Escamilla, la cual es un reflejo de que estuvo ausente en la sesión en que se aprobaron las reformas de los ámbitos judicial y electoral.
Tampoco se le vio por su distrito electoral.
