El Senado de la República aprobó una reforma constitucional para establecer como nueva causal de nulidad electoral la intervención o injerencia extranjera en los procesos comiciales de México, medida que ahora deberá ser analizada por los congresos estatales.
El dictamen fue avalado por el Pleno con 85 votos a favor y 42 en contra, alcanzando la mayoría calificada necesaria para modificar la Constitución. La reforma adiciona un inciso a la base VI del artículo 41 de la Carta Magna.
Con esta modificación, la legislación electoral mexicana incorporará de manera explícita la posibilidad de anular elecciones cuando se acrediten actos de intervención extranjera que influyan en los resultados electorales.
Actualmente, el artículo 41 de la Constitución contempla causales de nulidad relacionadas con rebase de gastos de campaña, compra indebida de cobertura informativa en radio y televisión, así como uso de recursos públicos o ilícitos; sin embargo, no incluía de forma específica la injerencia extranjera.
El dictamen señala que las nuevas formas de intervención pueden manifestarse mediante “manipulación digital, financiamiento opaco, ciberataques o campañas coordinadas de desinformación”.
Durante la discusión, el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Óscar Cantón Zetina, afirmó que la reforma busca garantizar que las decisiones en México sean tomadas únicamente por la ciudadanía mexicana.
“Tiene un propósito superior, profundamente democrático y patriótico, porque se trata de garantizar que en México las decisiones las tome el pueblo, sin presiones, sin dinero extranjero, sin campañas de manipulación”, sostuvo.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, aclaró que la nueva causal no operará de manera automática.
Explicó que para invalidar una elección deberá comprobarse “objetivamente la existencia de actos de intervención o injerencia extranjera”, así como su gravedad, dolo e impacto determinante en los resultados.
La reforma generó críticas de legisladores de oposición, quienes advirtieron riesgos de discrecionalidad e interpretaciones ambiguas.
La senadora del PAN Guadalupe Murguía Gutiérrez señaló que la causal aprobada es “sumamente ambigua y sujeta a una interpretación peligrosamente discrecional”.
En tanto, la priista Mely Romero Celis acusó que se trata de “la nueva herramienta que Morena se inventó para anular elecciones”.
Desde Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio Riojas reconoció que la injerencia extranjera representa un riesgo real para las democracias, aunque consideró que la redacción de la reforma “abre la puerta a cualquier cosa”.
Por Morena, la senadora Cynthia López Castro defendió la reforma al señalar que otros países, incluido Estados Unidos, cuentan con disposiciones similares para impedir interferencias externas.
“Defenderemos la soberanía nacional con esta reforma a la Constitución Política, para que quienes decidan en México sean las y los mexicanos”, expresó.
Tras su aprobación en lo general y en lo particular, el proyecto fue turnado a las legislaturas de las entidades federativas para continuar con el proceso de reforma constitucional.
