El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, pidió al Ayuntamiento de Puebla reforzar la supervisión del servicio de recolección de basura y garantizar su operación ante las afectaciones derivadas de la clausura parcial del relleno sanitario de Chiltepeque, administrado por la empresa RESA.
En conferencia de prensa, el mandatario estatal instruyó al secretario estatal de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, mantener comunicación directa con el alcalde de la capital poblana, José Chedraui Budib para dar seguimiento a las observaciones realizadas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y vigilar que la concesionaria cumpla con las medidas correctivas exigidas.
“Vamos a estar muy pendientes para que la recolección de basura se haga en términos correctos, es facultad del Ayuntamiento. Le pediré a Samuel para que él hable con el presidente municipal y avancen en los trabajos de supervisión”, declaró Armenta.
“Si la empresa no cumple, el Ayuntamiento debe hacerlo”
El gobernador reiteró que la recolección y disposición de residuos sólidos es una responsabilidad legal de los municipios, aunque aseguró que el Gobierno del estado colaborará para evitar afectaciones a la población.
“La recolección de basura es una tarea municipal, nosotros coadyuvamos”, señaló.
Asimismo, advirtió que, si la empresa encargada del servicio no cumple con sus obligaciones, la autoridad municipal deberá intervenir para garantizar la limpieza de la ciudad.
“Acompañen a la empresa, donde no hace bien la tarea, pues hay que hacer nosotros la tarea de recolección, el Ayuntamiento, que es su función, su facultad”, sostuvo.
Incluso enfatizó que la responsabilidad principal recae en los gobiernos municipales y recordó que diversos servicios públicos fueron concesionados durante administraciones anteriores.
“Los gobiernos del PAN dejaron privatizado el agua, la recolección de basura y el alumbrado público”, afirmó.
¿Por qué fue clausurado parcialmente Chiltepeque?
La intervención del Gobierno estatal ocurre luego de que la Profepa impusiera el pasado 14 de mayo una clausura parcial temporal al relleno sanitario de Chiltepeque.
La autoridad ambiental detectó irregularidades en el manejo de lixiviados, luego de que las lluvias provocaran que los canales de conducción fueran rebasados y los residuos líquidos se mezclaran con aguas pluviales, generando riesgos de contaminación ambiental.
Como parte de las medidas impuestas, la Profepa ordenó reducir a 35% el ingreso de residuos sólidos urbanos al relleno sanitario y emitió 12 acciones correctivas relacionadas con el manejo adecuado de lixiviados y la evaluación de los cauces afectados.
Actualmente, el sitio opera de manera restringida, recibiendo alrededor de mil 900 toneladas diarias de residuos, por debajo de las aproximadamente 2 mil 500 toneladas que ingresaban habitualmente.
Basura de municipios metropolitanos fue enviada a Atlixco
La reducción en la capacidad operativa de Chiltepeque obligó a que parte de los residuos generados en municipios de la Zona Metropolitana fueran enviados temporalmente a otros sitios de disposición final, entre ellos el relleno sanitario de Atlixco.
Mientras tanto, la Secretaría de Gobernación estatal mantendrá mesas de trabajo con el Ayuntamiento de Puebla, la Profepa y la empresa concesionaria para verificar el cumplimiento de las observaciones técnicas y evitar nuevas afectaciones al servicio.
El Gobierno del estado insistió en que dará seguimiento permanente al caso para garantizar una adecuada gestión de residuos y prevenir riesgos sanitarios y ambientales en la capital poblana y su zona conurbada.
