La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla, a cargo de Idamis Pastor Betancourt, reiteró que la principal línea de investigación sobre el homicidio de 10 personas en la comunidad de Texcalapa, en el municipio de Tehuitzingo, apunta a un conflicto intrafamiliar derivado de disputas por terrenos, propiedades y asuntos económicos. Aunque no se descartan otras hipótesis, aseguró que hasta el momento esa es la línea más sólida dentro de la carpeta de investigación.
La fiscal Idamis Pastor detalló que entre las víctimas hay seis integrantes de una misma familia y cuatro trabajadores del rancho donde ocurrió el ataque durante la madrugada del domingo 17 de mayo. Nueve personas murieron por impactos de bala y una bebé de aproximadamente un mes falleció por asfixia al quedar bajo el cuerpo de su madre, quien intentó protegerla durante la agresión. Una de las victimas, una mujer que recibió un impacto en la cabeza, falleció durante su traslado a una unidad de emergencias.
La titular de la Fiscalía también descartó, por ahora, una posible relación con delincuencia organizada. Explicó que los casquillos asegurados en la escena corresponden a calibres .22 y 9 milímetros, y no a armas de alto calibre comúnmente utilizadas por grupos criminales.
Entre las acciones realizadas por la dependencia se encuentran trabajos de inteligencia, revisión de videovigilancia, análisis periciales de criminalística y balística, necropsias, entrevistas a vecinos y familiares, además de operativos de campo para localizar a los demás involucrados.
Pastor Betancourt sostuvo que no habrá impunidad en este caso y aseguró que la Fiscalía continuará integrando pruebas para llevar a todos los responsables ante la autoridad judicial.
