Este lunes, un grupo de habitantes de Atoyatempan se reunió afuera de la presidencia municipal para expresar su preocupación por el aumento de robos en la zona.
Los vecinos pidieron la salida del alcalde, Elías Juárez, y del jefe de la policía, pues sienten que no se ha hecho lo suficiente para proteger a las familias.
La protesta comenzó desde la noche del domingo y como medida de presión, los manifestantes incluso soldaron las puertas del edificio municipal.
Para resolver la situación, se organizó una reunión entre los pobladores y representantes del Gobierno del Estado y la Secretaría de Gobernación.
Aunque al principio hubo algunos momentos de tensión donde se lanzaron piedras, al final el diálogo permitió que las cosas se calmaran.
Afortunadamente, se aclaró que no hubo personas retenidas contra su voluntad, como se llegó a decir en un principio.
Tras platicar durante varias horas, las autoridades y los vecinos llegaron a una serie de acuerdos para mejorar la vigilancia en el municipio.
Gracias a este diálogo, la presidencia municipal fue reabierta y las actividades volvieron a la normalidad.
