Un operativo de seguridad fue desplegado la mañana de este jueves en la primaria Adela Márquez de Martínez, ubicada en el Infonavit La Rosa, en el norponiente de la ciudad de Puebla, luego de que aparecieran cartulinas con mensajes amenazantes sobre una presunta balacera en inmediaciones del plantel.
La situación generó alarma entre padres de familia, alumnos y personal docente, lo que derivó en la cancelación del festival por el Día de las Madres programado para este jueves como medida preventiva.
De acuerdo con los primeros reportes, las amenazas fueron localizadas en puertas y otras áreas de la institución educativa. Los mensajes hacían referencia a un supuesto ataque armado y presuntamente estaban firmados por el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), aunque hasta el momento las autoridades no han confirmado la autenticidad de dichos señalamientos ni la participación de algún grupo delictivo.
Tras las denuncias realizadas por padres de familia y maestros, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) del municipio y de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), así como de la Guardia Nacional, del estado implementaron patrullajes y vigilancia permanente en calles cercanas al plantel para descartar cualquier situación de riesgo.
Las autoridades señalaron que no existe peligro inminente para la comunidad estudiantil ni para los habitantes de la colonia, pese a la preocupación generada entre vecinos por reportes falsos difundidos en grupos vecinales de redes sociales sobre presuntas detonaciones de arma de fuego.
La movilización policiaca también incluyó la evacuación preventiva de personas que ya se encontraban reunidas para el festejo escolar.
Además, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla abrió una carpeta de investigación para esclarecer el origen de las amenazas y determinar responsabilidades.
El titular de la Fiscalía de Investigación Metropolitana, José Luis Hernández González, explicó que este tipo de mensajes podrían estar relacionados con el reto viral conocido como “tiroteo mañana”, que consiste en escribir amenazas en escuelas y espacios públicos con el objetivo de generar pánico y provocar la activación de protocolos de emergencia.
El funcionario detalló que en Puebla ya se han recibido al menos seis denuncias relacionadas con este tipo de amenazas, cinco de ellas en instituciones educativas de la capital y otros municipios.
Asimismo, advirtió que, aunque los responsables sean menores de edad, estas acciones pueden configurar el delito de amenazas debido a que alteran el orden público y movilizan a corporaciones de seguridad y emergencia.
“Si derivado de las investigaciones de la Fiscalía se comprueba que un menor es responsable, a tenor del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes se tendrán que aplicar todas las medidas que correspondan”, indicó.
Hasta el momento, las clases continúan bajo vigilancia policial y no se reportan personas lesionadas ni incidentes mayores dentro del plantel educativo.

