En vísperas del Día del Niño, las celebraciones con piñatas, regalos y eventos escolares contrastan fuertemente con las condiciones en las que viven cientos de miles de niñas, niños y adolescentes en Puebla. Ser niño en el estado sigue estando marcado por la desigualdad: mientras algunos acceden a oportunidades plenas, más de la mitad enfrenta carencias estructurales que limitan su desarrollo desde edades tempranas.
Según datos del Coneval y Unicef correspondientes a 2022, el 62.8% de la población de 0 a 17 años en Puebla vivía en situación de pobreza, lo que equivale a 1.36 millones de niñas, niños y adolescentes. Esta cifra colocaba a Puebla como el cuarto estado con mayor incidencia de pobreza infantil y adolescente a nivel nacional.
Datos más recientes de 2024 muestran una mejora significativa: la pobreza en este grupo bajó a 54.6% (alrededor de 1.1 millones), y la pobreza extrema se redujo a 8.6% (167 mil). A pesar de este avance, la desigualdad persiste y se traduce en carencias concretas en la vida diaria.
Carencias que impactan el día a día
- Acceso a la salud: Een 2022, el 51% de la población de 0 a 17 años (1.1 millones) presentaba carencia por acceso a servicios de salud, un aumento drástico de más de 23 puntos porcentuales respecto a 2020. Puebla se ubicó como la séptima entidad con mayor rezago en este indicador. Esta falta de cobertura afecta prevención, atención oportuna a enfermedades y seguimiento nutricional, especialmente en zonas rurales e indígenas
- Seguridad social: la carencia por acceso a la seguridad social afecta a un porcentaje muy elevado de la niñez poblana. En el caso de la primera infancia, Puebla registró uno de los niveles más altos del país (alrededor del 76.85% en datos recientes de primera infancia). Miles de familias carecen de prestaciones que protejan la salud y el ingreso ante contingencias
- Rezago educativo: aunque ha habido avances en periodos anteriores, el rezago educativo en la población de 3 a 17 años se ubicó en 10.6% en 2024 (alrededor de 180 mil niñas, niños y adolescentes). Esto significa que muchos no asisten a la escuela o no cuentan con la educación básica obligatoria, lo que perpetúa ciclos de pobreza
- Trabajo infantil: Puebla ocupa el sexto lugar nacional en incidencia de trabajo infantil. En 2022, 285 mil 287 niñas, niños y adolescentes de 5 a 17 años (17.9% de ese grupo etario) se encontraban en condición de trabajo infantil. Muchos laboran en el campo, talleres, minas o en el comercio informal, sacrificando su educación, salud y derecho al juego y descanso.
Avances y desafíos pendientes
Es importante reconocer mejoras recientes. Entre 2020 y 2022 la pobreza infantil disminuyó 7.1 puntos porcentuales, y los datos de 2024 confirman una tendencia a la baja tanto en pobreza como en pobreza extrema. También se han registrado avances en carencias como el acceso a una alimentación nutritiva y de calidad en algunos periodos. Estos logros responden, en parte, a programas sociales y esfuerzos estatales y federales.
Sin embargo, los indicadores estructurales —salud, seguridad social y trabajo infantil— revelan que los avances no han sido uniformes ni suficientes para cerrar las brechas de desigualdad. Las condiciones son particularmente graves en municipios rurales, comunidades indígenas y zonas con alta marginación, donde la pobreza se combina con menor acceso a servicios básicos.
Mientras el 30 de abril se llena de globos y sonrisas en plazas y escuelas, para muchos niños y niñas en Puebla el día a día está marcado por la necesidad de trabajar, la falta de atención médica oportuna, el abandono escolar o la incertidumbre de no contar con protección social.
FICHA TÉCNICA: Infancia y adolescencia en Puebla (Enero, 2026)
La verdadera fiesta para la niñez sería avanzar hacia una igualdad real de oportunidades, donde el lugar de nacimiento o las condiciones económicas de la familia no determinen su futuro.
El Día del Niño no solo debe ser una jornada de celebración, sino también un recordatorio de la urgencia de políticas públicas focalizadas, integrales y con enfoque de derechos que atiendan estas desigualdades de fondo.
