La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que el Gobierno federal ya activó los mecanismos para lograr el retorno de Fernando Farías Laguna, detenido en Buenos Aires, Argentina, y dejó claro que se prioriza la vía más expedita.
“Se está solicitando la deportación y en caso de que no fuera así, se establecerían las condiciones de extradición”, señaló.
La mandataria federal explicó que, dependiendo de la situación migratoria del detenido, la deportación podría resolverse con mayor rapidez, aunque el Estado mexicano está preparado para avanzar por la vía judicial si es necesario.
Captura tras meses prófugo
Farías Laguna, exmando de la Secretaría de Marina, era considerado un objetivo prioritario. Durante meses logró evadir a las autoridades utilizando documentación falsa, incluido un pasaporte guatemalteco, lo que le permitió desplazarse sin activar alertas internacionales.
Su detención en Argentina marca un punto de quiebre en una investigación que ya había alcanzado a otros integrantes de su círculo cercano, incluido su hermano, quien permanece detenido.
El siguiente paso será definir la vía legal para su traslado a México. Una vez en el país, el caso podría escalar, no solo por el perfil del detenido —ligado a estructuras de alto nivel—, sino por la posibilidad de que su proceso judicial revele conexiones más amplias dentro de esta red.
La captura de Fernando Farías Laguna no es solo la caída de un operador, sino un golpe a una estructura que representa la nueva cara del huachicol en México. Ahora, el foco está en su regreso: de ello dependerá qué tanto se logre desentrañar de una red que, hasta ahora, ha operado en las sombras.
