Ni la exclusividad ni el valor de un Ferrari Purosangue de 15 millones de pesos frenaron a la delincuencia que opera en la autopista Puebla-Orizaba.
La mañana del martes, un comando armado interceptó la lujosa unidad modelo 2026 en jurisdicción de Acatzingo, obligando al conductor a desviarse de su ruta para despojarlo del vehículo bajo amenazas.
Lo que parecía un robo “limpio” para los criminales terminó en una persecución tecnológica que llevó a las autoridades a localizar el auto en Quecholac.
El robo de este ejemplar negro, uno de los primeros modelos 2026 en la región, encendió las alarmas de las corporaciones de seguridad debido al alto perfil de la unidad, que era trasladada en grúa desde Ciudad de México a Mérida, Yucatán.
Tras ser abandonado en Quecholac, el Ferrari fue asegurado por los elementos policiales para ser puesto a disposición de la Fiscalía. No hay personas detenidas, pero ya se llevan a cabo las investigaciones.
