El clásico lomito de color amarillo o miel que todos hemos visto en las calles, colonias y taquerías de México ya tiene nombre oficial: “Perro Caramelo”. La Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (Propaem) lo incorporó a la lista de razas de perro representativas del país, junto a emblemas como el Xoloitzcuintli, el Chihuahua y el Calupoh.
A través de una publicación en redes sociales, la dependencia compartió una imagen donde el “Caramelo” aparece al lado de estas razas históricas. El anuncio ha generado una ola de cariño y memes en todo el país, pues este mestizo de pelaje corto color caramelo, tamaño mediano y complexión atlética forma parte del paisaje urbano y rural mexicano desde hace décadas.
Un reconocimiento con mensaje profundo
Aunque no se trata de una raza pura con pedigrí estricto en el sentido tradicional (es un mestizo adaptado a los entornos mexicanos), el objetivo de la Propaem es claro: visibilizar y dignificar a los perros mestizos, que conviven en millones de hogares y calles del país. Estos lomitos son conocidos por su lealtad, resiliencia, capacidad de adaptación y, en muchos casos, por cumplir funciones de compañía, guardia o incluso apoyo en labores sociales.
“El perro Caramelo representa a esos lomitos callejeros que durante años fueron vistos como ‘sin raza’, pero que en realidad son un símbolo de la identidad mexicana: humildes, resistentes y llenos de cariño”, comentaron fuentes cercanas a la dependencia.
Características del “Caramelo”
- Color: Amarillo, miel o dorado claro (de ahí su dulce nombre)
- Tamaño: Mediano, con complexión atlética
- Pelaje: Corto y fácil de mantener
- Personalidad: Leal, inteligente, adaptable a cualquier entorno y muy cariñoso con las familias
Muchos mexicanos ya lo tenían en casa sin saber que, ahora oficialmente, su lomito es parte del orgullo nacional canino.
Reacciones en redes: entre el orgullo y la risa
El anuncio se volvió viral en horas. Usuarios compartieron fotos de sus “Caramelos” particulares, mientras otros celebraron con humor: “¡Por fin mi perro tiene pedigrí!”, “Caramelo, hermano, ya subiste de nivel” o “Ahora sí, adopta un Caramelo mexicano 100%”. Algunos incluso lo comparan con el famoso “vira-lata caramelo” de Brasil, pero en México se reivindica como propio.
Especialistas en protección animal ven en este gesto un impulso importante para fomentar la adopción responsable de mestizos, que muchas veces quedan en segundo plano frente a razas importadas.
