El efecto económico de la Copa del Mundo 2026 en México será modesto pero positivo: según estimaciones de Moody’s Analytics publicadas este martes, el torneo coorganizado por México, Estados Unidos y Canadá impulsará el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano en 0.13 puntos porcentuales durante 2026.
Esta cifra representa un impacto limitado en comparación con las expectativas previas de otras instituciones, como Banorte, que en marzo estimó un aporte de entre 0.42 y 0.62 puntos. Moody’s destaca que el beneficio para México sería mayor que el de sus socios del Norte: 0.05 puntos para Estados Unidos y 0.07 puntos para Canadá.
El principal motor del impulso sería el turismo, junto con un aumento temporal en el consumo y ciertos efectos en inversión relacionada con las sedes (Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey). Sin embargo, el análisis califica el efecto como “acotado y temporal”, concentrado principalmente en los meses del torneo, que inicia el 11 de junio de 2026.
Crecimiento general del PIB seguiría siendo bajo
De acuerdo con Moody’s, el crecimiento económico de México en 2026 se ubicaría alrededor del 1.5%, donde los 0.13 puntos del Mundial representarían una contribución relevante en un contexto de bajo dinamismo. Otras proyecciones recientes también son moderadas:
- El Banco Mundial estima un crecimiento promedio de solo 1.5% entre 2026 y 2027
- El FMI ha revisado al alza su pronóstico hasta 1.6% para 2026, incorporando parcialmente el efecto del evento
Expertos coinciden en que el impacto en México es mayor en términos relativos precisamente porque su economía es más pequeña que la de Estados Unidos, por lo que cada punto adicional pesa más.
Oportunidades y realismo
Aunque el aporte al PIB es menor al esperado por algunos analistas, el Mundial sigue representando una ventana de oportunidad para sectores como hotelería, restauración, transporte y servicios. Estimaciones previas de firmas como Deloitte hablaban de una derrama cercana a los 2 mil 730 millones de dólares en México y la creación de alrededor de 100 mil empleos temporales.
Moody’s advierte que el beneficio dependerá en gran medida de la capacidad del país para capitalizar la llegada de turistas y evitar presiones inflacionarias por el aumento de la demanda en las ciudades sede.
El análisis se suma a un debate sobre si México está aprovechando al máximo la organización del torneo o si el “efecto Mundial” será más simbólico que transformador para la economía nacional.
Con el conteo regresivo ya en marcha y el estadio Azteca listo para el partido inaugural, el reto ahora es convertir el evento deportivo en un legado económico más duradero más allá de los 0.13 puntos al PIB de 2026.
