El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un ultimátum al régimen iraní al advertir que podría ordenar ataques de gran escala si no se cumplen sus condiciones antes de la medianoche de este miércoles (00:00 GMT, 18:00 tiempo del Centro de México).
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense emitió un mensaje alarmante en el que aseguró: “Una civilización entera morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que suceda, pero probablemente ocurrirá”, sin detallar los alcances específicos de una eventual ofensiva militar.
De acuerdo con sus declaraciones previas, Estados Unidos contempla la posibilidad de bombardear infraestructura estratégica en Irán, incluyendo puentes, centrales eléctricas y otros puntos clave, con el objetivo de debilitar al régimen.
Condiciones del ultimátum
Cuestionado sobre las exigencias para evitar un ataque, Trump fue contundente: “un acuerdo que sea satisfactorio para mí”. No obstante, subrayó que dicho acuerdo debe incluir, como condición principal, la renuncia de Irán a desarrollar o poseer armas nucleares.
Asimismo, el mandatario ha mencionado en distintas ocasiones la reapertura del estrecho de Ormuz como una demanda relevante, aunque ha matizado que no es indispensable para los intereses estadounidenses.
Mensajes contradictorios y posible negociación
A pesar del tono beligerante, Trump dejó abierta la posibilidad de un acuerdo de último momento. En su mensaje más reciente, sugirió que un cambio interno en el régimen iraní podría abrir la puerta a un escenario distinto.
“Ahora que tenemos un cambio de régimen completo y total, en el que prevalecen mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas, quizá algo revolucionariamente maravilloso pueda suceder”, expresó.
El presidente calificó este momento como decisivo a nivel global: “Lo sabremos esta noche, uno de los momentos más importantes en la larga y compleja historia del mundo”.
Escalada de tensión internacional
Las declaraciones de Trump se producen en medio de una creciente tensión entre Washington y Teherán, en un contexto marcado por disputas geopolíticas, sanciones económicas y el conflicto en torno al programa nuclear iraní.
En su mensaje final, el mandatario estadounidense afirmó: “47 años de extorsión, corrupción y muerte finalmente llegarán a su fin”, y cerró con un mensaje dirigido a la población iraní: “Dios bendiga al gran pueblo de Irán”.
El ultimátum mantiene en alerta a la comunidad internacional, ante el riesgo de una escalada militar con consecuencias de gran alcance en Oriente Medio y el equilibrio global.
