La Fiscalía General del Estado de Tabasco (FGET) cumplimentó una nueva orden de aprehensión contra Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana de la entidad, por su presunta responsabilidad en el delito de desaparición forzada de personas.
Bermúdez Requena, señalado como presunto líder del grupo criminal “La Barredora”, vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), compareció este martes por videoconferencia desde el Penal Federal del Altiplano, donde se encuentra recluido desde septiembre de 2025 tras su detención en Paraguay. Un juez de control de Villahermosa dictó prisión preventiva en su contra por este nuevo cargo.
La orden forma parte de una investigación más amplia en la que la FGET ha obtenido 19 órdenes de aprehensión relacionadas con desapariciones forzadas; hasta el momento, 10 personas han sido vinculadas a proceso. Fuentes de la Fiscalía indicaron que el Ministerio Público cuenta con datos de prueba suficientes para imputar al exfuncionario, aunque no se han detallado públicamente el número exacto de víctimas ni los hechos específicos.
Con esta imputación, Bermúdez Requena —también conocido como “El Abuelo”, “Comandante H” o “El Munrra”, suma al menos cuatro procesos penales de fuero común.
Anteriormente enfrenta acusaciones por asociación delictuosa, extorsión agravada y secuestro, entre otros delitos derivados de su presunta dirección de “La Barredora”, grupo al que se atribuyen extorsiones, robo de combustible, tráfico de drogas y otros crímenes de alto impacto en Tabasco y regiones colindantes.
Hernán Bermúdez Requena ocupó la Secretaría de Seguridad de Tabasco de diciembre de 2019 a enero de 2024, durante las administraciones de los gobernadores Adán Augusto López Hernández (actual senador de Morena) y Carlos Manuel Merino Campos. Renunció al cargo en 2024 y huyó del país; fue capturado en Asunción, Paraguay, en septiembre de 2025 con apoyo de Interpol.
El gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez, señaló que no se descarta que la Fiscalía le impute más delitos en el futuro, pues la investigación continúa abierta. Por su parte, la defensa del exsecretario ha intentado diversos recursos legales, incluyendo amparos que han sido rechazados por jueces federales.
Este caso ha generado atención nacional por tratarse de un ex alto funcionario de seguridad señalado como líder de una célula criminal vinculada al CJNG, en un estado clave para la seguridad del sureste mexicano.
La FGET tiene un plazo de dos semanas para formular la acusación formal y continuar el proceso judicial. Se espera que en las próximas audiencias se presenten mayores detalles sobre las imputaciones.
