En un sondeo realizado por Reto Diario, ciudadanos compartieron sus hábitos respecto al sacramento de la confesión, revelando que, aunque la práctica sigue vigente, su frecuencia varía considerablemente entre los fieles.
De acuerdo con los testimonios recabados, muchas personas acuden a confesarse principalmente durante celebraciones importantes del calendario religioso, como la Semana Santa, el nacimiento de Jesús en Navidad y las fiestas patronales. Estas fechas continúan siendo momentos clave para la reflexión espiritual dentro de la comunidad católica.
Algunos entrevistados señalaron que siguen la recomendación de la Iglesia Católica de confesarse al menos una vez al año. Sin embargo, otros indicaron que realizan esta práctica con mayor regularidad, aproximadamente cada dos o tres meses, dependiendo de sus creencias personales y formación religiosa.
“Viene de mis padres”, comentó uno de los participantes, destacando la influencia familiar en la continuidad de esta tradición. También se mencionó que, en muchos casos, la formación religiosa inicia desde la infancia, particularmente al recibir sacramentos como la primera comunión y la confirmación alrededor de los nueve años.
En contraste, hubo quienes admitieron que solo recurren a la confesión en periodos específicos, como la Semana Santa, mientras que otros consideran necesario hacerlo de forma más constante.
El sondeo refleja que, aunque la confesión sigue siendo una práctica relevante para los creyentes, su periodicidad responde tanto a convicciones personales como a costumbres heredadas.
