El Partido Acción Nacional (PAN) volvió a lanzar este fin de semana su estrategia de “renovación” con miras al proceso electoral del 2027, la decisión más importante que vociferaron en redes sociales fue abrir todas las candidaturas a ciudadanos y decidirlas solo a través de encuestas. En Puebla, de forma superanticipada, prácticamente ya cantaron que el PAN quiere a una candidata mujer por la capital, ¿por?
Vamos por partes.
El PAN prácticamente se copió la estrategia de Morena para abrir sus procesos internos antes del tiempo estipulado en la ley electoral, así que decidieron que ellos también elegirán a sus “coordinadores”, es decir, precandidatos.
Como son panistas y la ideología de derecha prevalece, les llamarán, según dijo el dirigente Mario Riestra la mañana de ayer: “Coordinadores de Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad”.
Aquí nada más quiero acotar que cuando colocan el concepto de “familia”, esto representa a la “familia tradicional”, porque ya saben, la derecha enalteciendo sus “valores”.
Sigo.
Riestra enfiló de una vez a perfiles de mujeres como la estrategia para contender por la capital. Ya saben que la equidad de género opera, lamentablemente a conveniencia, y ahorita van a entender por qué.
El líder estatal dio ocho perfiles entre los que se encuentran Ana Teresa Aranda, Genoveva Huerta, Mónica Rodríguez Della Vechia y, para disimular que quiere dejar fuera al Yunque, pues dijo que también Liliana Ortiz, diputada federal esposa del exalcalde Eduardo Rivera Pérez.
Mario Riestra explicó que ellas, y algunos o algunas más, irán a una encuesta para saber su competitividad. Hay que resaltar que ninguna de las mencionadas tiene un perfil meramente ciudadano, todas son panistas, las panistas de siempre, nada nuevo.
Lo que el dirigente pretende, y lo hace con la anuencia del nacional, es que Puebla quede siglado para mujer como un acuerdo de equidad de género.
¿Para? Para que Eduardo Rivera no sea el candidato. Y es que apenas hace unas semanas le entregaron los resultados de una encuesta y no hay perfil ni panista ni ciudadano que supere al exalcalde en números.
Es decir, si como dice el CEN del PAN, por encuesta se define, Rivera sería el candidato indiscutible a la alcaldía de Puebla y eso significaría el acabose de Riestra y su grupo político.
No creo que tenga que recordarles por qué, pero lo haré. En el proceso electoral del 2024, Eduardo Rivera confió a Mario Riestra la candidatura a la alcaldía de Puebla y que él peleara por la gubernatura.
Ahí eran muy amigos, Lalo confiaba completamente en Mario quien, después de perder ante Pepe Chedraui, lo traicionó, se hizo del partido y sacó a Rivera y a su grupo político de la jugada.
Bueno, pues para nada le conviene a Riestra que Lalo Rivera regrese al juego y hará todo para impedirlo, así le cueste el triunfo y el futuro de Acción Nacional.
Ya la dirigencia nacional intentó que llegaran a un acuerdo y los reunió en febrero, pero no lo lograron.
Dicen por ahí que la dirigencia del partido tiene todo planchado y que la candidata a la alcaldía al final será la expriista Blanca Alcalá, pero es nada más un rumor porque si les preguntan dirán que “ella está descartada”.
Ya veremos.
