La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) descartó cualquier indicio de contaminación en el relleno sanitario de Chiltepeque, ubicado en la junta auxiliar de Santo Tomás Chautla, en el municipio de Puebla.
En un comunicado oficial, la dependencia federal informó que realiza labores permanentes de inspección y vigilancia en el sitio desde el año 2022, y que las verificaciones realizadas no han detectado riesgos ambientales, derrames ni descargas que afecten cuerpos de agua cercanos.
La inspección más reciente tuvo lugar el 3 de febrero, cuando personal de Profepa llevó a cabo un recorrido por la periferia del relleno sanitario, acompañado de habitantes de las comunidades de Santo Tomás Chautla y San Francisco Totimehuacan. Durante la visita se realizó también un sobrevuelo con dron para observar las áreas señaladas por los denunciantes.
“Durante el recorrido no se observó evidencia de desbordamientos del sistema de captación de lixiviados ni del drenaje pluvial”, precisó la Profepa.
Además, en respuesta a peticiones específicas de vecinos, los inspectores verificaron un cuerpo de agua situado a aproximadamente 1.5 kilómetros del relleno. El resultado fue negativo: no se encontró contaminación atribuible al sitio. La dependencia atribuyó el olor percibido en la zona al proceso natural de descomposición de residuos sólidos urbanos, típico en instalaciones de este tipo.
‼️Respecto al relleno sanitario de #Puebla, conocido como #Chiltepeque, la Profepa informa que desde 2022 ha realizado recorridos y visitas de inspección. En la más reciente, realizada a principios de febrero en atención a denuncias ciudadanas, no se observó evidencia de… pic.twitter.com/vSJPHWGp1d
— PROFEPA (@PROFEPA_Mx) March 5, 2026
El relleno sanitario Chiltepeque cuenta con cinco piletas de lixiviados en operación, todas equipadas con geomembrana y dique perimetral de contención, elementos que fueron constatados y verificados por los inspectores federales. La Profepa subrayó que, a lo largo de las inspecciones federales constantes, no se han detectado incumplimientos a la normativa ambiental vigente, por lo que no se han aplicado sanciones ni medidas administrativas contra el operador del relleno.
Aunque las visitas, realizadas con la participación de pobladores locales, no constataron escurrimientos ni presencia de lixiviados en el exterior, la dependencia federal anunció que mantendrá una vigilancia continua en la zona para atender cualquier nueva petición ciudadana y, según reportes posteriores, planea nuevas inspecciones durante la temporada de lluvias para reforzar el monitoreo.
