La crisis en Oriente Medio se intensifica mientras Irán manifestó su disposición a negociar con Estados Unidos en medio de la ofensiva militar conjunta con Israel, denominada “Furia Épica”, que ya deja más de 200 muertos en territorio iraní.
El ministro de Exteriores de Omán, Badr al Busaidi, informó que su homólogo iraní, Abás Araqchí, transmitió la voluntad de Teherán de participar en cualquier esfuerzo serio para detener la escalada y restablecer la estabilidad. El mensaje fue dirigido tanto a Washington como a Mascate, en un contexto de ataques continuos sobre la capital iraní.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que los iraníes “quieren negociar” y que él ha accedido a dialogar, aunque consideró que debieron hacerlo antes en el marco del fallido acuerdo nuclear. En declaraciones a The Atlantic y al Daily Mail, el mandatario estimó que la ofensiva podría prolongarse “alrededor de cuatro semanas”, aunque afirmó que avanza más rápido de lo previsto.
La operación militar, lanzada por Estados Unidos e Israel, ha impactado objetivos estratégicos en Irán, incluidos buques de guerra y el cuartel general de la Marina, según declaraciones de Trump. Además, la televisión estatal iraní fue blanco de bombardeos durante una jornada que registró al menos siete oleadas de ataques en Teherán.
Irán, por su parte, prometió vengar la muerte del ayatolá Alí Jameneí, ocurrida el sábado durante la operación militar, y aseguró que responderá con una fuerza “sin precedentes”. La Guardia Revolucionaria afirmó haber alcanzado al portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln, versión que fue desmentida por el Comando Central de Estados Unidos.
El conflicto también ha tenido repercusiones regionales. En Israel se reportan 10 fallecidos por misiles iraníes, mientras que la Unión Europea pidió “máxima moderación” y advirtió sobre los riesgos de una guerra prolongada en la región, especialmente por el impacto en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
