Afortunadamente, repitan conmigo, afortunadamente, Lidya Valdivia apareció con vida en el Estado de México.
El 22 de enero, la Fiscalía General del Estado (FGE) informó que la joven de 25 años fue encontrada a las 16:00 horas.
Según reza el comunicado, en el segundo párrafo (solo tiene dos párrafos) no está ni estuvo embarazada.
@lasnoticiasenunminuto #ÚltimaHora La joven Lidya Valdivia fue encontrada con vida este 22 de enero en el Estado de México. De forma oficial la Fiscalía de #Puebla ♬ sonido original – lasnoticiasenunminuto
Así nos enteramos la tarde de ayer de la aparición de Lidya.
La joven desapareció el 18 de enero en Acajete. Manejaba a la una de la madrugada cuando envió un mensaje a su esposo y la foto de dos hombres que, presuntamente, la perseguían en motocicleta.
El caso se hizo viral y llegó a medios internacionales rápidamente.
Y es que México adolece de las desapariciones.
Tan solo del 12 al 16 de enero, desaparecieron 160 personas en el país. Según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas, 58 fueron encontradas, tres de ellas sin vida, y 102 siguen sin ser localizadas.
Recién se daba la noticia, platicaba con unas amigas por WhatsApp sobre lo que había pasado.
“Queremos saber más”, decían. Y, claro, yo también tengo varias preguntas…
¿Cómo logró fingir su embarazo?
(Porque es telenovelesco, es la Rosa de Guadalupe en la vida real)
¿Por qué se fue?
En seguida viene el juicio moral de cómo y por qué dejó a sus otros dos hijos.
Y mil teorías que no se pueden escribir.
¿Es importante?
La verdad es que no. Solamente alimenta nuestra curiosidad, el morbo de saber cada detalle y, en muchos casos, el juicio que nos urge hacer porque ni somos nosotros ni es alguien de nuestra familia.
Ya saben, esa falsa moral desde la que juzgamos.
De nada nos sirve saber esos detalles que todos ansiamos.
Apareció, está bien, y eso es todo.
Finalmente…
¿Debemos seguir creyendo?
Porque eso se dice en redes, que “luego ya por eso no les creen”, que pasa como en Pedro y el Lobo.
Sí, claro, y denunciando y compartiendo las fichas de búsqueda.
A ver, este caso fue de lo más mediático, porque Lidya había mandado una foto y un audio antes de desaparecer, una foto de sus posibles captores, además.
Hoy que su aparición se difunde, peor, sobre todo por el hecho de que NO estaba embarazada.
Pero, lamentablemente, lo común es que si una mujer desaparece en México aparece muerta o nunca volvemos a saber de ella.
Esa es la regla.
El caso de Lydia Valdivia es la excepción.
Hay que grabárnoslo la EXCEPCIÓN.


