Estados Unidos completó formalmente este 22 de enero de 2026 su retiro de la Organización Mundial de la Salud tras cumplir con el periodo de notificación de un año iniciado con una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump al inicio de su mandato en 2025.
El gobierno estadounidense informó que dejará de participar en comités, órganos de dirección y grupos técnicos de la OMS, así como de aportar recursos financieros a la agencia sanitaria de Naciones Unidas, a la que fue uno de sus mayores contribuyentes desde su fundación en 1948.
La OMS confirmó el recibo de la carta de salida y que el proceso se hizo efectivo este jueves conforme al plazo establecido, aunque mantiene que el país debe saldar cuotas pendientes correspondientes a 2024 y 2025, estimadas en unos 260 millones de dólares, según registros de la propia agencia.
Estados Unidos aportaba aproximadamente 18 por ciento del financiamiento total de la OMS y su retiro ha llevado a ajustes presupuestarios en la organización, incluyendo reducción de puestos directivos y ajustes en programas internos.
La administración estadounidense dijo que continuará trabajando de forma bilateral con otros países en temas de vigilancia de enfermedades y prioridades de salud pública fuera del marco de la OMS, sin planes de reingresar ni participar como observador.




