El relleno sanitario de Puebla, localizado en Chiltepeque, está a punto de colapsar. Los datos más optimistas estiman que la actual celda, la B, construida en 2012, está a punto de colapsar y solo queda la C, la cual se estima se llenaría en poco más de cinco años.
El problema del relleno sanitario no es un asunto menor. Se trata de una obra que se planeó a 15 años de operaciones y lleva 29 trabajando, con las diferentes ampliaciones que ha realizado el concesionario. Sin embargo, ya urge ubicar un nuevo lugar de confinamiento para los desechos sólidos de la ciudad capital y su zona conurbada.
El problema del relleno sanitario se agravó a raíz de que siete municipios de la zona conurbada comenzaron a depositar también ahí sus desechos: San Andrés Cholula, San Pedro, San Andrés Calpan, Cuautlancingo, Coronango, Santa Clara Ocoyucan y Amozoc.
El sitio fue diseñado para recibir las mil 700 toneladas de basura diaria que se generan tan solo en Puebla capital, pero tras el cierre del relleno sanitario regional de Calpan, ahora ha tenido que recibir la basura extra que se genera de los municipios del área conurbada, lo cual se ha convertido, como ya lo señalé, en una “mina de oro” para la empresa RESA, propiedad de la familia Abed, quienes registran ganancias millonarias por recibir la basura de estas demarcaciones, pero acortan la vida útil de Chiltepeque, lo cual es una verdadera “bomba de tiempo para la Angelópolis”.
Para RESA las ganancias se multiplican mientras que el costo para los habitantes de los diferentes municipios se incrementa. El Ayuntamiento de Puebla tiene que destinar casi el 8% del presupuesto al pago de esta empresa, mismos que se cubren a través de otra “mina de oro”, el Organismo Operador del Servicio de Limpia, cuya nómina está superinflada y que será tema de otra columna más adelante.
Las transferencias que el Ayuntamiento de Puebla hace a RESA a través del OOSL pasaron de 245 millones de pesos en 2014 a 330.5 millones en 2016 y actualmente se calcula que el pago asciende a poco más de 500 millones de pesos, lo cual es un supernegocio. Además, los municipios de la zona conurbada deben pagar 416 pesos por tonelada de basura depositada, generando recursos adicionales a la Comuna, quien cobra por esto.
Tan solo en el primer semestre del año pasado, estos siete municipios cercanos a la capital depositaron de manera adicional a Chiltepeque 344 mil toneladas de basura, lo que equivale a pagos por 138 millones 994 mil pesos, pero significan una carga ya casi insoportable para el relleno sanitario, el cual agota más rápido su tiempo de vida útil.
Reitero, se estima que la vida útil del relleno de Chiltepeque en Santo Tomás Chautla solo puede llegar a cinco años o máximo siete, lo que significa un grave problema para las próximas generaciones.
El relleno tiene una extensión total de aproximadamente 65 hectáreas, pero recientemente, hábilmente, los Abed, pensando en que está a punto de agotarse la vida útil del relleno, adquirieron otras 11 adyacentes, por lo que cuentan con 76.3 hectáreas.
Actualmente, el relleno sanitario ya enfrenta estrés por acumulación y recepción externa, lo que también pone en riesgo a los pozos de agua de la zona, ante posibles filtraciones que pueden verse contaminados por la presencia de los lixiviados.
La basura es una verdadera bomba de tiempo que está a punto de explotar.
Ramírez Mantilla va por la CMIC, adiós Tavo
El pasado sábado se publicó la convocatoria correspondiente para contender por la presidencia de la Cámara de la Construcción y trascendió que José Luis Ramírez Mantilla, un experimentado personaje en los temas de la obra pública en Puebla, va a participar en este proceso y es el amplio favorito.
José Luis fue presidente del Colegio de Arquitectos de Puebla y durante el sexenio de Melquiades Morales Flores estuvo al frente del Comité Poblano para la Construcción de Espacios Educativos (CAPCEE), en donde realizó una muy buena labor.
Ramírez Mantilla encabeza al grupo que está en contra de Gustavo Vargas Constantini, quien utilizó a este organismo, al igual que su amigo el presidente del CCE, Héctor Sánchez, solo para obtener beneficios personales.
Una muestra es que su hermana y su empresa Grupo Herbrich S. A. de C. V., por aquí asumió Sergio Salomón Céspedes el Gobierno de Puebla, “ganaron” la licitación para llevar a cabo los trabajos especializados para evitar los derrames en el Periférico Ecológico por 46 millones de pesos.
Solo el grupo ítalo-poblano y Delvar de Raymundo del Valle, su socio, gozaron de los beneficios de la obra pública poblana.
Hay que señalar que también la empresa familiar se vio beneficiada con contratos cuando su padre fungió como presidente municipal de Huauchinango.
Siembran a los primeros precandidatos a diputados federales
Anote usted los nombres de: Pável Gaspar, actual líder del Congreso local; Andrés Villegas, actual diputado local por Tecamachalco; Rodrigo Abdala, delegado del Bienestar en Puebla; Miguel Trujillo, diputado local; Norma Layón, directora de Carreteras de Cuota Puebla; Olga Lucía Romero Garcí-Crespo, dirigente estatal de Morena; Lupita Vargas, diputada local, y Ariadna Ayala, actual presidenta municipal de Atlixco, como casi seguros candidatos a diputados federales.
Pável Gaspar por Izúcar de Matamoros, Villegas por Tecamachalco, Abdala por el Distrito 6 con cabecera en Puebla, Miguel Trujillo por Tepeaca, Norma Layón por San Martín, Olga Lucía por Tehuacán, Lupita Vargas por Huauchinango y Ariadna Ayala por Atlixco.
Todos ellos han sido designados como “padrinos”, por quien manda en Puebla, de estas regiones, como un adelanto del 2027.




