En un comunicado oficial, el jurado del Nobel enfatizó que, independientemente de lo que ocurra con la medalla o el diploma, la distinción histórica y oficial permanece para siempre en la persona que fue galardonada originalmente. “El premio es indisociable del laureado inicial y esa condición no cambia bajo ninguna circunstancia”, señaló el comité.
La aclaración surgió tras la reunión del 15 de enero, en la que Machado ofreció su medalla a Trump como un acto simbólico de respeto, gesto que el mandatario estadounidense destacó públicamente. Trump ha manifestado en diversas ocasiones su interés en obtener el Premio Nobel de la Paz, al considerar que su gestión ha contribuido a resolver conflictos internacionales.
El Comité Nobel precisó que no existen restricciones en los estatutos de la Fundación Nobel respecto al destino físico de la medalla, el diploma o incluso el dinero del premio. En ese sentido, un galardonado puede disponer libremente de estos objetos, ya sea regalarlos, venderlos o donarlos. Sin embargo, esto no modifica el estatus legal ni histórico del premio.
Se le reconoció a Machado con el Nobel de la Paz 2025 por sus esfuerzos a favor de una transición democrática en Venezuela, un mérito que, según el comité, permanece intacto. La institución también dejó claro que no emitirá opiniones sobre las acciones posteriores de los premiados.
El organismo recordó que no es la primera vez que una medalla Nobel cambia de manos. Figuras como Kofi Annan o James Watson regalaron o vendieron sus preseas, mientras que el periodista ruso Dmitri Muratov subastó su medalla en 2022 por 103.5 millones de dólares, fondos que destinó a Unicef para apoyar a niños refugiados ucranianos.




