Néstor Camarillo Medina sigue con su estrategia de pepena de liderazgos.
El senador “indígena” no solo busca a panistas y priistas para llevárselos a su nuevo partido: Movimiento Ciudadano.
También va por los descontentos, los decepcionados, los traidores de… ¡Morena!
Los cuales, según el “Yuawi Poblano”, son innumerables.
En sus recorridos por el estado, Camarillo afirma que “va a cachar” –así dice– a todos quienes están inconformes con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el gobernador Alejandro Armenta Mier y los alcaldes de la 4T.
El exdirigente del PRI, quien se siente un gran estratega, jura y perjura que en un año “desfondará” al PRI, al PAN y… ¡a Morena!
Pues, argumenta, así logrará ser el candidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura en 2030, su real objetivo.
Camarillo va de municipio en municipio gritando como “El Señor de la Chatarra”:
“Se compran colchones, tambores refrigeradores, estufas, lavadoras, microondas, o algo de fierro viejo que vendan…”
Y, efectivamente: levanta de todo, y todo es todo.
Hasta presuntos y potenciales delincuentes.
Esto se pudo confirmar en Amozoc, donde Néstor Camarillo ha logrado construir un acuerdo con la familia De la Rosa, caciques y dueños del poder en ese lugar desde hace varios trienios al amparo de la corrupta secta La Luz Del Mundo.
El pacto, sellado a través de Jesús Alberto Gil Andrade, quien hasta hace unas semanas fuera regidor del PRI en ese municipio, es el siguiente:
Sabedores de que Morena y aliados difícilmente le otorgarán una vez más la candidatura al clan De la Rosa, ellos habrían acordado encabezar la candidatura por Movimiento Ciudadano en 2027.
Los De la Rosa no han dudado en traicionar a Morena. De traiciones, como Camarillo, han edificado su poder.
Para Néstor Camarillo, quien se alista a presentar su (des)informe legislativo, la reputación y los vínculos delictivos de sus nuevos aliados no son importantes.
El actúa como si tuviera la facultad de imponer candidatos y posiciones de gobierno.
Ya hace unos días comentaba aquí mismo que no para de subestimar y enfrentar a la dirigente de Movimiento Ciudadano en el estado, Fedrha Suriano Corrales.
Y es que maneja una agenda totalmente aparte del partido, asumiéndose ridículamente como su “salvador”.
A nombre propio, ofrece candidaturas para las elecciones de 2027.
A priistas, panistas y –ahora se sabe– morenistas, les ofrece el cielo y las estrellas con tal de que salten al barco naranja.
El pepenador en modo pepenador.
Levanta lo que sea, cuando sea y como sea.
Busca en la basura, encuentra y se lleva…
¿Funcionará su estrategia?
Quién sabe, pero hay que reiterarlo:
Movimiento Ciudadano aún no sabe los verdaderos alcances del alacrán que metió a sus filas.
Y ya será muy tarde cuando se den cuenta.
