Al menos tres personas perdieron la vida en un trágico incendio que arrasó un edificio del ayuntamiento de Macasar, en el este de Indonesia, tras ser incendiado por manifestantes durante una serie de protestas que han sacudido el país. El fuego se desató el viernes por la noche en medio de un clima de creciente tensión social, que comenzó tras la muerte de un conductor de mototaxi atropellado por un vehículo blindado de la Policía en la ciudad de Yakarta.
El incendio en Macasar dejó tres víctimas fatales: dos personas murieron en el lugar de los hechos y una más en el hospital debido a las graves quemaduras sufridas. Las víctimas formaban parte del personal del ayuntamiento. Al menos cuatro personas resultaron heridas y fueron trasladadas a un hospital, según el secretario del consejo municipal de Macasar, Rahmat Mappatoba, quien acusó a los manifestantes de irrumpir en las instalaciones para prenderles fuego.
guys ini situasi di makassar. gedung dprd kota dan dprd provinsi sulsel terbakar.
mind you, udah 2 korban jiwa akibat kebakaran ini. 1 satpol pp yang di dprd makassar lompat dari lantai 4, 1 staff dprd prov yang lompat dari lantai 3💔.
please, bukan gini caranya😭😭 pic.twitter.com/cs49i5Txkk
— zikey (@eyoziishere) August 29, 2025
Los manifestantes, que habían tomado las calles para expresar su descontento por diversos factores como la crisis económica y la corrupción, arrojaron piedras y bombas molotov contra las instalaciones del ayuntamiento.
Aumento salarial de diputados, origen de las protestas
El conflicto en Macasar es parte de una ola de protestas que se ha extendido a varias ciudades de Indonesia desde el lunes. El detonante del incendio fue la muerte de un mototaxista, atropellado por una patrulla de la Policía durante una manifestación en Yakarta. Las protestas, que inicialmente se centraron en la oposición a los aumentos salariales de los diputados, rápidamente se intensificaron debido a la creciente indignación popular por la brutalidad policial y la corrupción gubernamental.
El presidente Prabowo Subianto expresó su consternación por la violencia y la pérdida de vidas humanas, haciendo un llamado a la calma. En un discurso televisado, el mandatario subrayó que se había ordenado una investigación exhaustiva sobre los hechos y recalcó la necesidad de mantener la tranquilidad en medio de la crisis.
“Estoy profundamente preocupado y entristecido por este incidente. Me han conmocionado y decepcionado las acciones excesivas de los agentes”, afirmó Subianto, quien también instó a los ciudadanos a confiar en el Gobierno para superar la crisis.
El clima de tensión se extiende
La violencia se ha extendido a otras ciudades como Yakarta, Surabaya y Yogyakarta, donde los manifestantes atacaron instalaciones gubernamentales, destruyeron vehículos y provocaron incendios en edificios. En Yakarta, el enfrentamiento entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad se intensificó, con el uso de gases lacrimógenos y cañones de agua por parte de la Policía. En otras localidades como Surabaya y Makassar, los edificios del parlamento local también fueron incendiados por los inconformes.
Las tensiones no solo se deben a la muerte del mototaxista, sino también a las políticas económicas que perciben como injustas. La reciente propuesta de subsidios elevados para los 580 miembros del Parlamento, que recibirían hasta 50 millones de rupias adicionales a sus salarios, ha provocado el descontento de la población. La disparidad entre los altos salarios de los funcionarios y el bajo poder adquisitivo de los ciudadanos ha sido un tema recurrente en las manifestaciones.
Por su parte, el presidente Subianto ha desplegado miles de efectivos de la Policía y el Ejército en diversas ciudades del país para frenar los disturbios. Además, el Gobierno ha confirmado que siete miembros de la brigada implicada en el atropello del mototaxista han sido detenidos y serán sometidos a una investigación.