El amasiato del PRI y el PAN en Puebla ha terminado de la peor manera posible: con acusaciones despechadas, ofensas, huellas de infidelidad, reproches cargados de veneno y hasta golpes bajos.
Desde ahora, está cantado que no habrá alianza en la elección de 2027 entre esos dos partidos -o para más exactitud: entre lo que queda de estos dos partidos de “oposición”-.
El saldo más grave es para el Revolucionario Institucional (PRI), que se ha quedado al borde del abismo de la desaparición y su dirigente estatal, el indígena Néstor Camarillo Medina, quien hoy tiene una senaduría, ha sido exhibido como un “gandalla”, según la descripción del presidente del panismo poblano, Mario Riestra Piña.
Vayamos por partes en esta telenovela del costumbrismo político aldeano.
Los resultados de las cuatro elecciones extraordinarias del domingo pasado dejaron muchos negativos para los dos institutos.
Acción Nacional (PAN) apenas pudo rescatar, aunque con holgura, Venustiano Carranza.
Chignahuapan, Ayotoxco de Guerrero y Xiutetelco fueron para el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y sus aliados.
El peor descalabro, aunque previsible por las condiciones en que se dio, fue Chignahuapan.
Ahí, el candidato priísta Mario Olvera -un panista siglado por el tricolor- terminó declinando por Juan Rivera, El Diablo, abanderado del oficialismo.
Sin embargo, el PRI no subió a ninguno de los “populares y poderosos” -pero impresentables- Lorenzos Rivera, padre e hijo, y dejó de facto perder ese proceso.
Así lo ven los albiazules, quienes quedaron asqueados de Néstor Camarillo y su aldeana cúpula, que jugó a cruzarse de brazos y perder en todos los procesos.
No sacó ni 900 votos.
Para ser más exactos: 873 votos, menos incluso que los votos nulos.
A una boda va más gente.
Incluso a un bautizo.
En un fin de semana en San Francisco, las talentosa chaluperas juntan el triple de gente.
La tarde de este martes vino el intercambio de golpes en sendos videos colgados en redes, una guerra de declaraciones entre el “senador indígena” y Mario Riestra, el presidente del Comité Directivo Estatal del PAN, el rey de la doble moral y la hipocresía.
Junto con su secretaria general, Genoveva Huerta, el panista acusó a Néstor Camarillo de ser un gandalla y colgarse de la fuerza electoral del albiazul, para conseguir la senaduría y quedarse con las plurinominales en el proceso 2024.
Calificaron la actitud de Néstor como un intento desesperado para ocultar su fracaso y desviar la atención, para no enfrentar a su propia militancia.
“El PRI está en vías de extinción. Quieren seguir siendo subsidiados a partir de una alianza con el PAN”, fue la fuerte aseveración de Riestra, a quien le asiste toda la verdad.
Señaló a Camarillo por traicionar a su militancia “para agandallarse posiciones y privilegios”.
La senaduría que hoy tiene el de Quecholac, agregó Genovena, se la debe al PAN.
Cierto, absolutamente cierto.
Y como sentencia, Mario Riestra presagió que se extinguirá el dinosaurio tricolor.
Nada de lo que dijeron es falso.
Todo es verdad.
Veamos los entretelones.
Camarillo ha sido un pésimo dirigente que solamente ve por sus intereses y los de su camarilla, bastante limitada, pura pipitilla como él.
Lo han acusado de vender las candidaturas.
De chaquetear en lo oscurito y sumarse a Morena cuando le ha convenido, tal y como ha hecho el presidente nacional del PRI, Alejandro Alito Moreno.
No habrá alianza PRIAN en 2027. Es definitivo.
Es una decisión del Comité Ejecutivo Nacional del PAN.
Las matemáticas de los resultados en Puebla y a nivel nacional anuncian que inevitablemente el Revolucionario perderá su registro en varias entidades.
En Puebla es cuestión de tiempo.
Nadie quiere ya al tricolor.
Además, el aborrecimiento a Camarillo dentro y fuera de su partido es demoledor.
Por cierto, en el intercambio de acusaciones, el de Quecholac dijo que el PAN se ha aliado con Morena.
En el colmo de la demagogia, el priísta, palabras más, palabras menos, afirmó que respeta y hasta quiere a los militantes panistas, pero no a sus dirigentes.
El amor se acabó.
El divorcio es inevitable.
De la peor manera, con despecho y acusaciones de infidelidades.
Con revelación de los secretos de alcoba.
💔 Se acabó el amasiato del #PRIAN en #Puebla.
🥊 Intercambio de golpes entre @marioriestra y @NestorCamarillo.
ACTO 1️⃣: El panista niega haberse vendido a #Morena, dice que el #PRI está en vías de extinción por culpa de sus actuales dirigentes y acusa a Camarillo de traicionar… pic.twitter.com/Yzky6pvbFj
— Arturo Luna Silva (@ALunaSilva) March 25, 2025
Por cierto: en el intercambio en X, el autóctono Néstor Camarillo lanzó un dardo que sí le dolió a Mario Riestra.
Dijo que “el líder moral del PAN” en Puebla es el inefable Eduardo Rivera Pérez.
Riestra no ha podido -o no ha querido- domar a los yunques panistas que le ponen toda clase de obstáculos y no lo obedecen ni reconocen como dirigente del partido en el estado.
Y que se lo echen en cara, vaya que le duele.
Pero esa es otra historia.