Alfredo Téllez
Para el politólogo de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Paulino Arellanes Jiménez, deberá reformarse la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, pues tiene “lagunas” que dificultan la participación de candidatos independientes, además de que viola sus derechos humanos y políticos, en algunos casos, por el interés de los partidos para controlar el Poder Legislativo.
Explicó que a pesar de que la nueva normativa permite a los ciudadanos participar en elecciones federales sin partido, no hay igualdad de condiciones, porque las prerrogativas otorgadas a los independientes, ya registrados, no alcanzan para una promoción digna.
Además, indicó que otros factores que impiden que estos personajes logren alzarse, primero, con su registro, es la cantidad de firmas, 6 mil, que tienen que estar avaladas por credenciales de elector y, en algunos casos, con huellas dactilares, por lo cual muchos candidatos que participarán en las próximas elecciones del 7 de junio se quedarán en el camino.
“En principio, la desigualdad de la ley está violentando indirectamente algunos derechos humanos, sin bien es cierto que es el primer paso en la vida política y en la vida electoral, los que siguen controlando son los candidatos de los partidos, porque están cobijados por una estructura y reglas normativas, porque es el interés de los partidos por mantener el control de las legislaturas”, especificó.
El especialista, glosó que no será sino con exigencias y reclamos de los candidatos independientes a través de tribunales como se irán abriendo los elementos normativos que los beneficien.
