En 2010 México aprobó un impuesto al tabaco de siete pesos. En entrevista, Mauricio Hernández Ávila, director del Instituto Nacional de Salud Pública, estableció que se requiere incrementar al menos en 15 pesos el impuesto para que realmente impacte en la reducción del consumo, principalmente en jóvenes.
Mientras tanto, Margaret Chan, directora de la Organización Mundial de la Salud (OMS), llamó en México a poner en puestos más altos al tabaco, como la mejor forma de incrementar los ingresos y reducir el factor número uno de los riesgos para múltiples enfermedades, sobre todo las que afectan a los pulmones y al corazón.
Y fue más allá al plantear que se necesita pensar en que es posible llegar a tener países de humo cero: “No hay consumo de tabaco factible, el único consumo de tabaco recomendable es el no consumo y en ese sentido toda medida se coadyuva, por supuesto, que desde la Salud Pública siempre la estaremos apoyando”, garantizó.
