El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos anunció hoy la detención de 3 mil168 inmigrantes ilegales con cargos en todo el país en la mayor operación policial con esta finalidad y reiteró que su lucha contra la inmigración clandestina da prioridad a la persecución de criminales.
“Esta no es la gente que queremos en nuestras calles”, sentenció el director de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés), John Morton, en una rueda de prensa en el Departamento de Seguridad Nacional.
De los casi 3 mil 200 arrestados, Morton destacó que 2 mil 834 tienen cargos por presuntos crímenes, incluidos 149 supuestos agresores sexuales, 50 miembros de bandas organizadas, además de personas con cargos por asesinato, robo, amenazas terroristas y tráfico de drogas.
“Somos una nación con una historia de inmigración digna de orgullo; si se llega al país y se siguen las reglas, los recibimos con los brazos abiertos; pero también somos una nación de leyes, si viene y se entra en el crimen, serán detenidos y expulsados del país”, alegó el alto cargo de la Administración Barack Obama.
A parte de los cargos criminales, el director del ICE explicó que en la operación llamada “Cross Check” se arrestó a 698 inmigrantes que habían huido de las autoridades para evitar la deportación y otros 559 que habían vuelto a entrar en el país tras ser deportados.
Hay detenidos de 116 nacionalidades diferentes, un tercio de ellos tienen más de un cargo criminal y el 89 % son hombres.
