El mito de que los niños recién nacidos deben sumergirse en agua para nadar, terminó siendo una simple historia, ya que este día investigadores belgas desmintieron el rumor, al considerar que se pone en alto riesgo la salud de los infantes.
En este sentido, el Consejo Superior de la Salud de Bélgica desaconsejó la natación para los bebés menores de un año, según se desprende de un informe adelantado hoy por el diario “Le Soir”.
“Los expertos han medido riesgos y ventajas. Para los menores de 12 meses, no hay beneficios reales; son particularmente vulnerables, más sujetos a infecciones, con mucosas muy reactivas y pulmones inmaduros”.
Asimismo, los expertos indican que ello puede provocar exponer a los recién nacidos a la presencia de microorganismos y bacterias que los enfermen súbitamente.
